Los tres diputados madrileños imputados en el caso Gürtel, Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosch, cobrarán alrededor de 52.000 euros al año durante el tiempo que queda de legislatura, sin necesidad de asistir más que a los plenos una vez a la semana. Según cálculos aproximados, cobrarán por tanto cerca de 2.000 euros por cada tarde de jueves que acudan a votar al pleno del parlamento regional. En su nueva condición, y mientras se decide si pueden constituirse como grupo parlamentario pese a no ser cinco diputados como indica el Reglamento de la Asamblea de Madrid, no tendrán ninguna obligación más que la de «diputado electo» y no tendrán derecho a participar en comisiones parlamentarias ni ocupar ningún cargo en la Mesa ni en los órganos de dirección de la cámara. Al no poder ejercer más que su voto en los Plenos, López Viejo, Martín Vasco y Bosch no podrán cobrar tampoco ningún plus por ser miembros de alguna comisión ni cargo añadido. Su situación por tanto cae estrepitosamente, como el caso de López Viejo, que era hasta el 9 de febrero consejero de Deportes y responsable de la organización de todos los actos de la Comunidad de Madrid.