EUROPA PRESS MADRID
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón acordó ayer el ingreso en prisión de los dos somalíes detenidos el pasado 4 de octubre cuando abandonaban en un esquife el buque Alakrana, secuestrado desde hace 11 días por piratas en aguas del Indico. El más joven de ellos Abdu Willy, declaró ayer tarde ante Garzón que él y su compañero Raageesey (Machote. según la traductora presente en la declaración) estaban pescando cuando los verdaderos piratas llegaron en lanchas y les obligaron a acercarse al atunero vasco. Abdu Willy relató que los piratas les obligaron a arribar al Alakrana y dos días después les dejaron marchar. En cuanto a los seis teléfonos móviles y el dinero que los militares de la fragata Canarias hallaron en su esquife, el detenido dice que era una compensación de los piratas por utilizarles en el secuestro. En similares términos se manifestó por la mañana Raageesey cuando Garzón acudió a interrogarle al Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde fue ingresado con una herida leve de bala en la parte superior del pecho. Dijo que no forma parte del grupo de secuestradores del atunero, sino que se vio arrastrado a la nave por los propios piratas.
El fiscal de la Audiencia Nacional Jesús Alonso pidió la prisión cautelar para los acusados por 36 delitos de detención ilegal. Las pe?nas podrían superar los 200 años de prisión.
Son mayores de edad
Abdu Willy manifestó ayer al juez que era menor de edad y que no podía indicar los años que tenía. Por ello Garzón ordenó que se le realizara una prueba oseométrica de la muñeca izquierda. La calcificación del cartílago señaló claramente que tiene más de 18 años.
Los piratas que mantienen secuestrado al pesquero de Bermeo pusieron la libertad de sus dos compañeros detenidos como condición para negociar la liberación del buque. El pasado lunes, insistieron en que la detención de sus dos amigos retrasaba el proceso. "Insistimos en que deben liberarles para llegar a un acuerdo sin problemas", declaró Abdi Mohamed, uno de los piratas.