EFE/EP MADRID
El diputado vasco del PP e integrante de la dirección del grupo en el Congreso, Alfonso Alonso, reconoció ayer que en torno al debate sobre el blindaje del concierto vasco se ha producido "una ruptura" con la dirección nacional, toda vez que no ha logrado convencer a la cúpula dirigente.
El portavoz del PP en el País Vasco, Leopoldo Barreda, manifestó unos minutos antes su "discrepancia" con la decisión de la dirección nacional y del grupo parlamentario de votar en contra del blindaje.
Alonso confirmó a los periodistas que como consecuencia de esa disensión los tres parlamentarios vascos del PP -Ignacio Astarloa, José Eugenio Azpiroz y el propio Alonso- se ausentarán de la votación.
Convicciones políticas
"No compartimos el sentido del voto y no vamos a participar en la votación, no estaremos presentes; no queremos votar en contra de nuestros principios, pero lo haremos con lealtad al partido", recalcó el presidente del PP en Vitoria, para quien la decisión de la dirección nacional marca "una ruptura". Porque, sentenció, para los populares vascos "hay unas convicciones en política" que no pueden "superar". Barreda, dejó claro, no obstante, que no es descartable que a lo largo de la tramitación parlamentaria de la propuesta pueda formarse "un terreno para el acuerdo".