EFE/EP MADRID
El Gobierno, de boca del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, advirtió ayer de que las Fuerzas de Seguridad del Estado frustrarán de forma "sistemática" cualquier intento de la izquierda abertzale radical de regresar a las instituciones vascas mientras no renuncie a la violencia.
Un día después de la operación policial en la que ha sido detenido el germen de la nueva dirección de Batasuna, Rubalcaba dejó claro que en España nadie puede hacer "política y violencia al mismo tiempo" por lo que emplazó a la izquierda abertzale a escoger "entre política o violencia".
Ocho de los diez arrestados el martes por la Policía Nacional fueron ya trasladados a la Comisaría General de Información en Madrid, donde están siendo interrogados antes de pasar a disposición del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, con bastante probabilidad mañana.
Fuentes de la lucha antiterrorista explicaron que la reconstituida dirección de Batasuna actuaba "a las órdenes de ETA" y había mantenido múltiples reuniones en los últimos seis meses para tratar de articular una nueva opción política que permitiera el regreso de ETA a las instituciones del País Vasco y Navarra.
LAB habla de "salto represivo"
La sede del sindicato LAB de San Sebastián, en la que fueron arrestados la mayoría de los dirigentes de la nueva cúpula, entre ellos Arnaldo Otegi y el anterior líder del sindicato Rafael Díez Usabiaga, se había convertido en el punto de encuentro de la nueva cúpula, y estaba siendo objeto de una fuerte vigilancia por parte de los servicios de información.
Se trata de la primera vez en la que es arrestado el ex secretario general de LAB, un sindicato vinculado al independentismo vasco que, sin embargo, siempre había conseguido mantenerse al margen de los sucesivos procesos de ilegalización de formaciones como la propia Batasuna, ANV o PCTV.
El propio sindicato pidió ayer la puesta en libertad de todos los detenidos en una operación que ha calificado de "ataque" y "salto represivo" para "neutralizar" el cambio de "ciclo político" que demanda la izquierda abertzale.