BEATRIZ FERNÁNDEZ DAMASCO/EP
El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, aclaró ayer que la contribución de la Guardia Civil en Afganistán que el martes ofreció al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, "no podrá estar mucho más allá"de los 40 agentes que empezarán a desplegarse a partir de enero y cuyo envío ya anunció en la cumbre de la OTAN de abril pasado en Estrasburgo (Francia).
Así lo explicó en un encuentro informal con los medios de comunicación que le acompañan en su primera gira por Oriente Próximo, que arrancó ayer en Damasco, capital de Siria, previo paso el martes por la Casa Blanca para concertar posiciones.
Zapatero ofreció a Obama la experiencia de la Guardia Civil para formar a las fuerzas de seguridad afganas y, si bien no concretó que se fueran a enviar más efectivos, habló de una próxima "contribución importante" en este campo porque España siempre está dispuesta a hacer "el máximo esfuerzo" para formar al ejército y a la Policía afgana.
No hay más disponibilidad
A partir de enero, está previsto que lleguen a Afganistán los 40 agentes del Instituto Armado que anunció Zapatero en abril pasado y que se unirán a los ocho que participan actualmente en la misión de la ISAF (4 en Herat y 4 en el aeropuerto de Kabul) y a otros 4 en Europol, según precisaron fuentes gubernamentales.
Zapatero aclaró ayer que la contribución prevista de España en guardias civiles es la que ha facilitado el Ministerio del Interior teniendo en cuenta la "disponibilidad" de agentes ya que la Guardia Civil, recordó, trabaja en múltiples áreas. El jefe del Ejecutivo contó que la entrevista con Obama permitió al Gobierno español trasladarle dos propuestas para favorecer la reconstrucción de Afganistán. La primera tiene que ver con el establecimiento de una política agraria que ofrezca a los jóvenes una alternativa al cultivo de opio y la segunda, el acercamiento entre las tropas occidentales destacadas en el país con los líderes locales de las zonas en las que operen a través de programas sociales.
Presos de Guantánamo
Zapatero, que dijo no haber hablado con Obama del proceso de acogida por parte de España de no más de tres detenidos del penal de la base de EE UU en Guantánamo (Cuba), señaló que uno de los temas que ocupó más tiempo de su conversación con el presidente estadounidense fue el papel que España podría desempeñar de forma más activa en Oriente Próximo.
Para el presidente español, éste es un momento "proclive para que haya avances sustanciales". Zapatero dijo haber garantizado a Obama una coordinación "mucho más intensa" en este tema cuando asuma la presidencia de la UE en el primer semestre de 2010 y defendió la capacidad de "generar confianza" de España, y los contactos de Moratinos en la región desde que fue enviado de la UE a la zona.