EFE MADRID
El PSOE no logró frenar ayer en el Congreso una iniciativa del PNV para reducir por ley el número de ministerios y vicepresidencias del Gobierno, que salió adelante gracias al apoyo mayoritario del grupo popular, CiU, ERC y los partidos del grupo Mixto BNG, CC y Na Bai, hasta reunir 172 votos.
Para intentar rechazar la toma en consideración de la propuesta sólo contaron los socialistas con la ayuda de los diputados de IU, Gaspar Llamazares, y UPN, Carlos Salvador, mientras que Joan Herrera (ICV), y la diputada de UPyD, Rosa Díez, se abstuvieron.
La votación se celebró con nueve ausencias, entre ellas las del jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y del líder de la oposición, Mariano Rajoy, así como de varios ministros.
Una vez aceptada la toma en consideración de esta proposición de ley, que justifica limitar a catorce los ministerios del Gobierno y a dos las vicepresidencias por razones de "racionalidad, austeridad y eficacia" en un momento de crisis económica, seguirá su tramitación en ponencia y comisión, con la posibilidad de que los grupos introduzcan enmiendas.
Esta es la tercera ocasión en seis meses en la que el pleno del Congreso se pronuncia a favor del "adelgazamiento" del Ejecutivo, aunque en las dos veces anteriores lo fue mediante mociones, y en este caso se ha aceptado la tramitación de una reforma legal.
Se trata de modificar la Ley del Gobierno de 1997, de manera que establezca en su artículo 1 que el presidente organizará el Gobierno "atendiendo a criterios de racionalidad, austeridad y eficiencia, y en ningún caso podrá contar con más de dos vicepresidencias ni podrá superar el número de catorce ministerios".
El diputado del PNV José Ramón Beloki defendió la iniciativa y criticó que el Ejecutivo siga creciendo mientras se cierran empresas y miles de trabajadores quedan en paro por culpa de la crisis.
Coincidió en este argumento el portavoz del PP, Rafael Merino, quien además calificó de "irresponsable político" a Rodríguez Zapatero por mantener la estructura actual de su Ejecutivo.
Por contra, el diputado del PSOE Daniel Fernández cuestionó "la más que dudosa cobertura constitucional" de esta proposición, que, a su entender, invade el ámbito de actuación del presidente del Gobierno y es un ejercicio de "irresponsable e impúdico oportunismo" por parte del PP.
El secreto de las compatibilidades
Por otra parte, el pleno del Congreso también aprobó ayer con el apoyo de todos los grupos tramitar una propuesta de reforma del Reglamento que acabe con el carácter secreto de los debates y votaciones relativos a las actividades de los diputados que puedan ser incompatibles con su labor parlamentaria.