AGENCIAS MADRID
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La dirección nacional del PP está "optimista" con la posibilidad de llegar a un acuerdo sobre Caja Madrid tras la crisis interna abierta esta semana en el seno de la formación y admite que las declaraciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre el ex ministro Rodrigo Rato, ayudan a allanar el camino para lograr ese acuerdo, aseguraron fuentes "populares". En las filas del PP se acogieron favorablemente las declaraciones del jefe del Ejecutivo afirmando que no le parece mal el nombre del ex ministro y ex director gerente el FMI, Rodrigo Rato, para presidir Caja Madrid. De hecho, dijo que no tenía una posición en contra del ex vicepresidente económico, después de que en los últimos días aparecieran informaciones asegurando que Moncloa no veía con buenos ojos a Rato.
Aunque Génova sostiene formalmente que la dirección nacional no tiene ningún candidato concreto, el presidente del PP, Mariano Rajoy, aspira a situar a Rato al frente de la cuarta entidad financiera española. Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha venido defendiendo la candidatura de su vicepresidente de Gobierno, Ignacio González.
Fuentes "populares" aseguraron que la dirección nacional afronta con "optimismo" las negociaciones para alcanzar un acuerdo sobre Caja Madrid y, de hecho, confía en que la presidenta de la Comunidad de Madrid reconsidere la postura tan "tajante" con Manuel Cobo que exhibió el martes. En este sentido, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, reanudó ayer sus conversaciones con la presidenta de la Comunidad para acercar posiciones, confirmaron fuentes populares. De Cospedal se ha volcado en este tema y, de hecho, ha aplazado algunos actos de su agenda para ayer y hoy. Pero Aguirre, que coincidió ayer en un acto público con De Cospedal, evitó hacer declaraciones sobre la situación en Caja Madrid y se limitó a señalar que "todo sigue exactamente igual" que el martes.
Génova ya trasladó el martes a Aguirre que no llegará a un acuerdo que incluya a Ignacio González mientras que la jefa del Gobierno autonómico madrileño no está dispuesta a abrir ninguna negociación hasta que no se actúe contra Cobo.
Aguirre quiere una sanción por parte del Comité de Derechos y Garantías del PP y la mayoría de los miembros de la dirección nacional también son partidarios de que se abra un expediente a Cobo por esas palabras -calificaba "de vómito" lo que algunas personas próximas a Aguirre están haciendo a Rodrigo Rato- pero ven excesivo que por ello se pida su expulsión del PP.
En este sentido, el Comité nacional de Derechos y Garantías del PP decidió ayer tarde dar trámite a la solicitud del partido en Madrid para estudiar si las declaraciones del vicealcalde Manuel Cobo, merecen sanción. Por ello, citará al número dos del consistorio para que alegue "lo que a su derecho convenga". Fuentes del PP precisaron que dicha decisión no supone la apertura de un expediente disciplinario.
El PP informó de esta decisión mediante un comunicado del presidente del citado Comité, Alfonso Fernández Mañueco.
Cobo acata una decisión de Rajoy
El vicealcalde madrileño había asegurado por la mañana que acatará y respaldará la decisión que sobre él tome la dirección nacional del PP "sea la que sea" porque "seguro" que "hace las cosas bien". Cobo explicó que "la dirección nacional del PP y su presidente, Mariano Rajoy, tienen la representación de los militantes del PP de toda España y "por tanto, he acatado, acato y acataré cualquier decisión que tome quien puede tomarla que es la dirección nacional de mi partido y de su presidente que es Mariano Rajoy sobre mí o sobre cualquier otra cosa", subrayó Cobo.
El grupo popular del Ayuntamiento de Madrid rechazó ayer por 19 votos contra 13 la petición de destitución del vicealcalde, Manuel Cobo, que planteó en una reunión interna el concejal Ángel Garrido, uno de los miembros de la corporación afines a la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre.
Ruiz-Gallardón aclaró que era a él, como presidente del grupo popular en el ayuntamiento, a quien le corresponde hacer "libremente" la propuesta estatutaria de nombramientos y ceses, y que, "aunque no estaba obligado a hacerlo", como "había un número significativo de compañeros que pedían esa dimisión", creyó conveniente someter el cese de Cobo a la decisión del grupo.
Como consecuencia, una votación a mano alzada puso fin al tenso debate con 13 peticiones de dimisión -la falta de una mayoría suficiente no ha hecho necesario que se pidieran votos en contra de la propuesta y abstenciones- entre los 32 concejales del PP, de 34 que tiene, que estaban en la reunión.
Un alcalde visiblemente nervioso reconoció abiertamente que esta votación "no tiene precedentes en el grupo del PP en el ayuntamiento" y que "ha marcado una división sobre un hecho muy importante". No obstante, subrayó que el conflicto provocado en el grupo popular "se ha dirimido como se tenía que dirimir" y no va a influir "en nada" en el proyecto de gobierno en el Ayuntamiento de Madrid. efemadrid