EFE MADRID
El pleno del Congreso aprobó ayer la nueva Ley de Tráfico, que reduce el catálogo de conductas que hacen perder puntos del carné y simplifica el procedimiento sancionador de forma que los conocidos quitamultas, que se aprovechan de la "hojarasca" y la "oscuridad" administrativa, lo tengan "más difícil".
Así lo resumió ayer el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en su intervención en el pleno de la Cámara, que dio el visto bueno a esta reforma y al que asistió desde la tribuna de invitados el director general de Tráfico, Pere Navarro.
Una reforma, por la que las sanciones se notificarán dos veces, en lugar de las tres actuales; incluso éstas se podrán hacer llegar a través del correo electrónico, aunque será de forma voluntaria para las personas físicas y obligatoria para las jurídicas.
Los infractores podrán pagar la sanción con tarjeta de crédito en el momento de la infracción y, en cualquier caso, si lo hacen antes de 20 días tras su notificación, podrán beneficiarse de un descuento del 50% -ahora era del 30%-, aunque perderán el derecho a recurrirla. El importe de las sanciones se mantiene. Las infracciones leves serán castigadas con multa de hasta 100 euros; las graves, con 200, y las muy graves, con hasta 500 euros. Se considera por ejemplo sanción leve ir en bicicleta sin elementos reflectantes; grave, parar o estacionar en el carril bus, y muy grave, conducir vehículos que tengan instalados inhibidores de radar, además de alterar el uso del tacógrafo o del limitador de velocidad.
Son algunas de las novedades de la nueva ley aprobada tras una tramitación farragosa tanto en el Congreso como en el Senado que ha modificado, en parte, el texto original remitido por el Gobierno.
Otra cuestión que subrayan los técnicos de la ley es la supresión de la sanción de la suspensión del permiso ya que se considera que se ha subsumido con el carné por puntos. Además se reduce de 27 a 20 los supuestos que implican pérdida de puntos.
La reforma también permitirá que se archiven los expedientes sancionadores, todavía pendientes, que se abrieron desde el inicio de la tramitación parlamentaria y que acarreaban pérdida de puntos en la norma anterior, pero no en la nueva.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, defendió el nuevo régimen sancionador en materia de Tráfico dejó claro que la administración no multa "por placer" sino para que "la gente no vuelva a hacerlo".
En su intervención ante el pleno, Rubalcaba destacó que la nueva norma supondrá un régimen sancionador "más inmediato" que, sin embargo, no lesiona de ningún modo el derecho de defensa de los conductores.
"Todos estamos de acuerdo en que cuanto más cerca esté el castigo de la infracción tanto mayor es su valor pedagógico", subrayó.
El PP, a través del diputado Federico Souvirón calificó la reforma como "un nuevo reglamento general urgente de recaudación de tráfico a costa de los derechos de los ciudadanos".