EFE MADRID, SANTIAGO DE COMPOSTELA
El abatimiento y el cansancio hacen mella en los familiares de los 36 tripulantes del atunero vasco "Alakrana"" que hoy cumple un mes secuestrado por piratas somalíes en aguas del Índico, en medio del más absoluto silencio sobre las gestiones que se están realizando para su liberación.
El secuestro de este pesquero es el segundo de un barco español después del sufrido por el atunero "Playa de Bakio" el 20 de abril de 2008, que concluyó seis días después con la liberación de los ocupantes. La tripulación del buque está integrada por 16 marineros españoles -7 vascos y 9 gallegos-, 2 de Malasia, 3 de Senegal, 4 de Ghana, 2 de Costa de Marfil, 1 de las Seychelles y 8 de Indonesia.
Cada día que pasa sus familiares se muestran más preocupados y la semana pasada cientos de personas se concentraron en Baiona y Bermeo para pedir a las autoridades que actúen para lograr la liberación de los tripulantes.
La hermana del patrón del "Alakrana", Carmen Blach, mostró ayer el abatimiento y el cansancio de los familiares después de treinta largos días de espera y aseguró que no tiene detalles sobre la marcha de las negociaciones con los corsarios."Tenemos el ánimo muy mal porque son muchos días. Estamos muy cansados. Todos los días son iguales, unos lo llevas mejor y otros peor, pero son todos malos. Es muy fuerte, no se lo deseo a nadie", explicó.
Fuentes cercanas a la negociación informaron de que los tripulantes se encontraban bien y las gestiones para lograr la liberación del barco avanzaban "a buen ritmo". El mismo día del secuestro, el Gobierno constituyó la Comisión de Coordinación del Gobierno para la liberación, al tiempo que sobre el teatro de operaciones se situó la fragata "Canarias".
Actualmente, nueve buques permanecen secuestrados en el Índico y pertenecen a países como Taiwán, Malta, Reino Unido, Antigua y Barbuda, Singapur, Panamá y China. Durante 2009 se han producido 135 ataques y 49 secuestros en aguas del Océano Índico.