OTR PRESS MADRID
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El presidente del PP, Mariano Rajoy, mostró ayer su malestar por la imagen que está mostrando desde hace algunos meses la formación popular. Durante el Comité Ejecutivo Nacional del partido señaló que "lo ocurrido es inaceptable" y que "no habrá próxima vez". Tras recalcar que "no se puede volver a repetir", amenazó con dejar fuera de las listas electorales a los que actúen de manera "desleal" y contribuyan a "debilitar" al partido como alternativa, un mensaje implícito que algunos dirigentes "populares" interpretan que va dirigido a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre y al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Así, Rajoy advirtió a los dirigentes de su partido que él es quien hace las listas electorales al Congreso y al Senado, en las comunidades autónomas y en las alcaldías.
Del mismo modo, se mostró muy molesto por el manifiesto de los alcaldes que promovió la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre en el que se exigía una sanción contra el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo.
Fuentes populares señalaron que en su discurso el líder del PP hizo notar su enfado por los asuntos que han ocupado al partido estas semanas, en referencia a la pugna en Madrid por el control de Caja Madrid.
Ante el Comité Ejecutivo, el líder de la oposición afirmó que el PP es "un partido nacional, unido y limpio". Además, recalcó que "lo ocurrido es inaceptable porque lesiona nuestra imagen, estorba nuestro proyecto, indigna a los militantes, desconcierta a la opinión pública y desanima al electorado", declaró Rajoy ante la plana mayor del partido.
En este sentido criticó que se hagan declaraciones públicas sobre asuntos que son internos del PP y destacó que es "más inadmisible" todavía si esas declaraciones van acompañadas de "una crítica a otros dirigentes" en referencia a las palabras de Manuel Cobo, asegurando que era "de vómito" lo que Aguirre estaba haciendo con Rodrigo Rato en Caja Madrid.
Asimismo, el presidente de los populares lanzó un mensaje a Aguirre y al alcalde madrileño, recordándoles que si tienen algo que decir debe hacerse en los órganos del partido. Así, apuntó que es "inadmisible" que "se presione públicamente a órganos del partido como el Comité Nacional de Derechos y Garantías o la propia dirección nacional", en alusión a la exigencia de una sanción por las declaraciones de Cobo.
Muestras de satisfacción
Pero a pesar de las dificultades que afrontaba el Comité en esta reunión, Rajoy se mostró "satisfecho" a su salida. "Estoy muy contento y muy satisfecho", exclamó en la puerta de la sede del PP, tras más de tres horas de reunión .
Estas palabras también fueron ratificadas por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que resumió la reunión con la misma frase utilizada por su presidente: "no habrá próxima vez". En rueda de prensa, De Cospedal subrayó además que hubo una "tremenda unidad" de toda la dirección del PP en torno a este mensaje y que así lo señalaron "prácticamente todos" los 26 dirigentes del PP que tomaron la palabra durante la reunión.
De Cospedal puntualizó que Rajoy y todo el partido han considerado "inadmisible" que se hagan "declaraciones públicas sobre asuntos internos del partido o críticas a compañeros", que se "presione públicamente" a sus órganos y que se "incumplan las obligaciones de los Estatutos", pero no precisó qué medidas prevé tomar Rajoy para impedirlo.