EFE MADRID
La mujer del marinero Gaizka Iturbe, uno de los tripulantes del Alakrana, recibió ayer la llamada de su marido: "Cari, tienes que hacer mucho ruido y tienen que liberar a los dos piratas que están en España. Han sacado a tres hombres del barco y se los han llevado a tierra. Por favor, hacer mucho ruido, no nos dejéis solos".
María Ángeles Jiménez explicó que recibió sobre las 09:20 horas la llamada de su marido. "Cari, atiéndeme que lo que te voy a decir es muy grave, es muy importante. El Gobierno os está mintiendo, no está haciendo caso de la condición primordial que se ha puesto en la mesa de negociación, que los dos somalís detenidos vuelvan a Somalia", relató la mujer, que señaló que la llamada duró un minuto y medio.
"Un hombre que ha vivido de todo en la mar se me ha echado a llorar como un niño y me ha dicho, "ayúdanos, no nos dejéis solos, lucha"", explicado la esposa. Jiménez se mostró indignada e insistió en que "el Gobierno no está haciendo caso de lo que tiene que hacer caso: que la condición primordial para la liberación y para que a nuestros maridos no les pase nada es que esos dos piratas vuelvan.
Preguntada por si conoce la situación en la que se encuentran dentro del barco y si tienen agua potable, Jiménez ha respondido: "están hundidos en la miseria, está escaseando hasta los alimentos y ya no disponen de agua potable a bordo".
Relató que se encuentran "hacinados a punta de kalashnikov" y que ellos no tienen libertad para llamar por teléfono. "Esto no es broma. Qué queremos, ¿una masacre?, insistió.
"Me acaba de llamar ahora mismo mi marido. Estaba llorando y tiene mucho miedo. Estaba muy presionado. Están amenazados. Están todos muy mal. Dice que como sigan así que van a morir todos", dice Silvia Albés, esposa de otro de los marineros.