EFE BARCELONA
El PP escenificó ayer en Barcelona su reconciliación, proclamó su unidad, dio por cerradas sus turbulencias internas y quiso dejar claro que es un partido con proyecto y con un líder. Y lo hizo en la primera jornada de la Convención Nacional de este partido que hasta mañana reúne en el Palacio de Congresos de la Ciudad Condal a 3.000 dirigentes y militantes y en la que, pese a su ausencia, ha estado también presente el ex líder del PP José María Aznar.
Sin nombrarle, la secretaria general de la formación, María Dolores de Cospedal, encargada de abrir el evento, aludió a unas recientes declaraciones de Aznar y aseguró que el PP "es un gran partido, con un proyecto y un líder".
Antes, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quiso dejar claro, ante una gran expectación mediática, que acudía a la cita con ánimo conciliador y, de hecho, afirmó que, "desde siempre", comparte con De Cospedal su apreciación de que las turbulencias ya han pasado.
"Lo que vamos a hacer en Barcelona es abrir el PP a todos aquellos que quieran propuestas para hoy pero, sobre todo, para el futuro, porque quienes pretenden gobernar España no pueden estar instalados en el día a día", señaló Rajoy en un mensaje en "facebook".