EFE MADRID
?
Los 54 vigilantes privados que el viernes salieron del aeropuerto alicantino de El Altet con destino a las Seychelles, para hacerse cargo de la seguridad de los atuneros españoles que faenan en el Índico ante la amenaza de los piratas, comenzaron ayer su despliegue en cuatro de los trece pesqueros fondeados en aguas de Puerto Victoria, la capital de las islas. Por el momento, se desplegarán cuatro guardias armados a bordo de cada buque.
El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, respaldó la decisión del Consejo de Ministros de dotar a los atuneros españoles de vigilantes privados. En este sentido, aclaró que "se trata de poner a disposición de los atuneros un grupo de vigilantes privados que les defiendan de los ataques piratas". Rubalcaba también destacó "la formación" que han recibido los integrantes de este cuerpo y resaltó que se ha "puesto a disposición de los mismos un armamento de más calibre y más útil".
"Gran esfuerzo judicial"
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, aseguró que los órganos judiciales españoles están realizando "un gran esfuerzo" con el fin de "acelerar los trámites" para poder "juzgar" a los dos piratas somalíes detenidos y puestos a disposición de la Justicia española. En cuanto a la situación legal de los vigilantes privados, se regirán "por los tratados internacionales", aseguró Caamaño.