EUROPA PRESS MADRID
El testigo protegido cuya declaración sirvió para desmantelar una presunta célula islamista que tenía planeado atentar contra el metro de Barcelona confesó ayer que viajó hasta la Ciudad Condal para participar en el ataque cumpliendo órdenes de Al Qaeda, pero que se arrepintió y avisó de las intenciones de su organización a un amigo policía francés. El testigo lo manifestó durante la segunda sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra los 11 presuntos integrantes de la célula.