EUROPA PRESS MADRID
El PSOE estrenó nueva escenografía, con la actuación de una gran banda de jazz e imágenes en directo del líder socialista y su esposa de camino al auditorio, entradas triunfales de los dirigentes del partido que se sentaron junto al público y un Zapatero que dedicó varios minutos a saludar personalmente a algunos asistentes. Cerca de 50 miembros de la dirección del PSOE, secretarios generales autonómicos incluidos, arroparon a Zapatero y se prestaron a participar en el nuevo formato. Sólo faltaron los ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos; y Cultura, Ángeles González-Sinde. Tampoco asistió Patxi López, aquejado de una lumbalgia.
El público recibió al líder socialista al grito de "Zapatero, no estás sólo" -el mismo que se repetía en la anterior legislatura cuando el Gobierno recibía las críticas más duras del PP por la política antiterrorista- y dedicó los aplausos más fervorosos al ex presidente del Gobierno Felipe González. Como es habitual cuando acude a actos de Zapatero, González tuvo que levantarse a saludar entre aplausos del público cuando el jefe del Ejecutivo le mencionó en su discurso.
González Pons califica el acto de «carnavalesco»
El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, criticó que el PSOE celebre un acto «como si se encontrara al final del día en el festival que se organiza en Eurodisney», con «fuegos artificiales, caramelos, piruletas, luces, colores, alegría y pantallas de vídeo» mientras «la España real no llega a fin de mes y está compuesta de parados». González Pons criticó que Zapatero se «rodea de alegría y fiesta para decir, en un carnavalesco acto, que tiene la varita mágica que nos puede salvar de la crisis económica». Se mostró «convencido de que a Rodríguez Zapatero, de La Moncloa, lo va a sacar una cacerolada, lo va a sacar el grito del pueblo, que está cansado de que no haya política económica». ep madrid