EFE MADRID
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El Congreso de los Diputados rechazó ayer una proposición no de ley del PP que instaba al Gobierno a remitir al Parlamento en el plazo de dos meses un proyecto de ley orgánica que regule la intervención de las comunicaciones a través del polémico sistema de escuchas Sitel.
La iniciativa, que sólo cosechó el apoyo del propio PP y de UPyD, y la abstención de CiU, PNV y CC, fue rechazada por el resto de grupos parlamentarios que, si bien mostraron algunas reticencias sobre el funcionamiento de Sitel, reprocharon al PP que sólo haya cuestionado la legalidad del sistema después del caso Gürtel.
En defensa de la propuesta, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, abogó por establecer límites a los "poderes gigantescos" del Estado para evitar que se conviertan en "poderes tiránicos" que coarten las libertades.
Para el portavoz del PP, ni no se regula el "Gran Hermano" de Sitel, los derechos individuales de los ciudadanos pueden acabar siendo un "chiste".
Pese a que reconoció que Sitel es un "buen sistema" para luchar contra el crimen organizado o el terrorismo, González Pons apostó por regular el sistema por medio de una ley orgánica, tal y como establece la Constitución para los derechos fundamentales.
Argumentos rechazados de plano por el portavoz de Interior del PSOE, Antonio Hernando, que negó de forma tajante que el Gobierno espíe a los ciudadanos o manipule grabaciones como denuncia, a su juicio, el PP.
"Eso no se hace en este Estado, es posible que se haga dentro del PP, pero este Estado no lo hace", ha ironizado Hernando, en referencia al caso del espionaje en la Comunidad de Madrid.