EFE MADRID
La organización juvenil ilegalizada Segi, considerada por el Ministerio del Interior la "cantera de ETA" y la máxima responsable de la violencia callejera en el País Vasco y Navarra, quedó ayer "descabezada" tras la detención de 34 de sus presuntos miembros en estas dos comunidades autónomas.
La operación, desarrollada conjuntamente por la Policía y la Guardia Civil y dirigida desde San Sebastián por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, ha supuesto -según el departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba- un duro golpe contra la organización de la izquierda abertzale de mayor "ortodoxia" y "fidelidad" a la banda terrorista.
Interior señaló en un comunicado que las detenciones conllevan la "casi total desarticulación" de las estructuras clandestinas de Segi y constituyen un "golpe de impacto" a su financiación y estructura logística.
Además de los 34 arrestos, las Fuerzas de Seguridad realizaron 92 registros en domicilios y locales del País Vasco y Navarra, en los que se intervino abundante documentación de Segi que será analizada en los próximos días. Además, otros dos jóvenes fueron detenidos en Lekeitio cuando increpaban e insultaban a los guardias civiles que realizaban los registros.
También se encontraron pegatinas, propaganda y publicaciones de ETA, bombonas de camping-gas, gasolina, ácido, guantes, recipientes y manuales para la elaboración de artefactos explosivos e incendiarios, además de 6.000 euros en sobres y anotaciones manuscritas con placas de matrícula.
Los Servicios de Información de la Policía y de la Guardia Civil consideran que Segi pretendía reforzar su estructura, aumentando las captaciones de nuevos militantes y ampliando su permanencia en la organización.
El TAV, como objetivo
También pretendía potenciar los procesos de formación de sus miembros para poder acometer las directrices de ETA, "endurecer el conflicto" e incrementar la violencia callejera.
Entre las "luchas prioritarias" de Segi figuraba el tren de alta velocidad (TAV), el "modelo educativo", la "especulación inmobiliaria" y la construcción del "Estado vasco", objetivos reflejados en un documento intervenido al responsable del aparato político de ETA Ekaitz Sirvent, detenido el pasado mes de abril en París.
La nueva estructura de Segi se ocultaba por medio de una doble dirección, a semejanza de la propia ETA en KAS-EKIN.
Así, una parte de los integrantes de la dirección de Segi se parapetaron tras la asociación "Gazte Indepedentistak" -Jóvenes Independentistas- que se reunían en los denominados "gaztetxes" para seguir ejerciendo su tarea pública, mientras que otro núcleo dirigente realizaba las labores clandestinas de la organización.
En cuanto a su financiación, se ha podido constatar y acreditar una red de "gaztetxes"en la comarca de Pamplona, de cuya gestión económica se beneficiaría la organización ilegal.
Durante una comparecencia en el Congreso, Rubalcaba dijo que la operación ha tenido como objetivos impedir que organizaciones declaradas ilegales por el Tribunal Supremo se rehagan, evitar que ETA disponga de "cantera" y luchar contra la violencia callejera, de la que Segi está considerada responsable.