EFE MADRID/ATENAS
La vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega afirmó ayer que la gestión del Ejecutivo en la liberación del Alakrana ha sido "impecable" y que "en todo momento" supo dónde y cómo se encontraba la tripulación, frente a las acusaciones de improvisación y descoordinación del conjunto de la oposición.
De la Vega, en su comparecencia ante el Pleno del Congreso, dijo que el Ejecutivo está "razonablemente satisfecho" por la gestión para liberar el atunero vasco y anunció que activará un protocolo para la actuación en incidentes como el del Alakrana.
Durante sus más de tres horas y media de comparecencia, la vicepresidenta no se refirió al pago del rescate y apuntó, sobre la controversia sobre si tres marineros fueron desembarcados, que el Ejecutivo "supo que bajaban" y que "al poco tiempo" volvieron a subir.
Estas declaraciones contrastan con las que realizó en su día la ministra de Defensa, Carme Chacón, que afirmó que los tres marineros habían desembarcado y volvieron al barco el mismo día, según los datos de los que disponía el Gobierno. Chacón señaló que la inteligencia española en la zona y la de los aliados informaron de que tres tripulantes habían sido desembarcados.
El patrón del Alakrana, Ricardo Blach, también declaró ayer que sabía que los tres marineros del barco que fueron desembarcados el 5 de noviembre permanecían en el buque, pero dijo que lo ocultó por seguridad para salvar sus vidas. "Sabía, no al 100% pero sí al 90%, que estaban a bordo, pero no podía decirlo porque si los piratas se enteraban de que lo sabíamos corrían peligro nuestras vidas y por eso traté de ocultarlo", sostuvo Blach.
El Gobierno, añadió De la Vega en el Congreso, actuó siempre respetando la ley y las normas internacionales "de principio a fin". Tras afirmar que la misión ha sido cumplida porque el barco está liberado y los tripulantes en casa sanos y salvos, De la Vega rechazó las acusaciones de imprevisión y descoordinación del Gobierno y asumió la responsabilidad política de la gestión.
De la Vega elogió el papel de los militares españoles y reveló que "no se descartó ninguna opción, ni la de intervenir". Añadió que la entrega de los piratas a la Justicia no fue "nunca una opción, sino una obligación legal", que "no retrasó, ni entorpeció, ni impidió" el resultado final. Tras reiterar que se ha cumplido la ley de manera "escrupulosa y de principio a fin", no quiso "por motivos de seguridad" y "responsabilidad" dar detalles sobre las gestiones.
Evitar otro bochorno nacional
Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó su total respaldo a Fernández de la Vega, por su actuación durante el secuestro y opinó que es la actitud que ha tenido el PP la que debe evaluarse.
Sin embargo, la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, pidió al Gobierno que asuma su responsabilidad para evitar en el futuro otro "bochorno nacional". Censuró la falta de previsión del Gobierno y llegó a acusar a De la Vega de ser "capaz de invocar la mentira como razón de estado". También le advirtió de que "pagar un rescate y legalidad son expresiones irreconciliables".
"No podía mandar a
los militares disparar"
La ministra Carme Chacón aseguró que los militares españoles "hicieron lo máximo dentro de la ley" para tratar de detener a los piratas tras la liberación del "Alakrana". Añadió que el ejército español no está autorizado para intervenir en tierra, ni tampoco a tirar a matar. "Si me pide que empuje a los militares a cometer actos ilegales para que después tengan que responder ante los tribunales, para eso no cuente conmigo, para eso tendrá que volver a buscar entre sus escaños", respondió auna pregunta parlamentaria del diputado del PP Arsenio Fernández. europa press madrid