EP
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó este domingo que espera encontrar una solución, gracias a la mediación de su Ejecutivo, a la "difícil situación" en la que se encuentra la activista Aminatu Haidar, en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote, al tiempo que reiteró su respaldo a la reivindicación del pueblo saharaui ya que, dijo, su Gobierno es el que presta "más apoyo humanitario".
En una entrevista en La Sexta, Zapatero comentó que está siguiendo la huelga de hambre de Haidar "con preocupación y con interés por resolver esta situación o ayudar a resolver en la medida en que el Gobierno pueda hacerlo".
"Hemos hecho diversas gestiones dentro del respeto a lo que son sus posiciones y espero a que podamos contribuir a que esta situación, que es difícil, que sé que preocupa a muchos ciudadanos y que comporta una gran sensibilidad, se pueda resolver", explicó.
Zapatero reiteró la intención del Ejecutivo de mantener la mediación entre Marruecos y las autoridades saharauis desde su convencimiento de que "la solución al conflicto del Sáhara sólo puede ser una solución acordada, dialogada y pactada".
En este sentido, reconoció que "nada le gustaría más" que poder ver en esta legislatura la consecución de un "gran acuerdo político", amparado por Naciones Unidas, para atender las reivindicaciones del pueblo saharaui.
El presidente del Gobierno dijo compartir la "inquietud, voluntad y el ejercicio de ese derecho" reivindicado por el pueblo saharaui y que esta reivindicación está "muy presente" en su tarea política.
Estatut
Preguntado sobre el "Estatut" catalán, Zapatero espera una "gran sentencia" del Tribunal Constitucional sobre el "Estatut" y proclamó que "España necesita una Cataluña fuerte", "confiada en sí misma" y "con la realización de esa voluntad de autogobierno que tiene y para desplegar todo su potencial en esta España plural y democrática".
El jefe del Ejecutivo señaló que el "Estatut", en cuya redacción final él participó directamente, resolvió "de una manera muy acertada" la cuestión sobre si Cataluña es una nación. "Confío en que las cosas salgan bien", añadió.
Zapatero volvió a pedir calma recordando que hasta ahora todo se ha desarrollado con normalidad y valoró que el Alto Tribunal "no haya tenido ninguna respuesta pública a lo que han sido el conjunto de los editoriales de la prensa catalana".
Eso sí, añadió que en ese editorial hay "cosas" que son "razonables" y "otras que podría discutirlas", pero añadió que no es "el momento".
Respecto al sistema de escuchas SITEL, Zapatero calificó de "inaceptables" y "lamentables" las críticas del PP porque en España "se respetan todos los derechos individuales" y "sólo se puede escuchar a un ciudadano cuando un juez lo decide".
"En el fondo es triste que haya responsables políticos que siembran de esa manera la inquietud", remachó.
Y en la misma línea, llamó al PP a "respetar la acción de las instituciones" que están investigando la trama de corrupción Gürtel que afecta a cargos de ese partido, pero no aclaró qué habría hecho él si un caso similar se hubiera dado en el seno del PSOE.
En otro momento de la entrevista, Zapatero defendió la acción del Ejecutivo para liberar el buque 'Alakrana' y dijo no poder entender que el jefe de máquinas del buque calificara de "asquerosa" la gestión del Gobierno. No obstante, recordó que los secuestrados han estado sometidos a mucha presión y esperó que "con el tiempo reflexione esa manifestación".
Preguntado sobre si el Gobierno puso dinero para pagar el rescate del buque, Zapatero se limitó a pedir "prudencia" y aseguró que el Gobierno hizo "lo que hay que hacer", pero "dentro de lo que es razonable y de lo que es legal" y volvió a "invocar la prudencia" cuando se le preguntó por qué se puede pagar un rescate de un pesquero secuestrado, pero no a los que sufren la extorsión de ETA.
Sobre el mismo asunto, aseguró que le ha sorprendido la acusación de "descoordinación" en el seno del Gobierno y la negó de plano. Agregó que el comportamiento que debería ser analizado en esta crisis no es el del Gobierno, sino el de la oposición y en particular el del PP.
En relación a la banda terrorista, Zapatero aseguró que desde el fin de la tregua de ETA su Gobierno, "evidentemente", no ha vuelto a hablar con la banda y que tampoco ha recibido ningún intento de diálogo de su parte o de intermediarios.
Y si así fuera, recalcó que una oferta de diálogo "no sería creíble" porque el Estado "ha dado varias oportunidades a ETA" y, en concreto su Gobierno, "una oportunidad muy seria", en la que se estaba dispuesto "a buscar un final dialogado" pero ETA la "desaprovechó y demostró que no sabe salir de la violencia, no sabe salir del terror".
Sobre la ley del aborto, Zapatero dejó claro que él no está preocupado por la posibilidad de ser excomulgado y subrayó que "un Estado democrático es un Estado aconfesional, un Estado laico". Así, aseguró que la futura ley española estará en la media europea y calificó de "triste" que el centro derecha español esté "separándose muchísimo de todos los partidos de centro-derecha de la Unión Europea".
El líder del ejecutivo aseguró que decidirá "cuando corresponda" si volverá a presentarse a las próximas elecciones, que lo hablará "con los compañeros y con la familia" y lo anunciará "cuando nos acerquemos" al final de la legislatura y "sea razonable".
Negó, además, `padecer el llamado "síndrome de la Moncloa" afirmando que vive "muy directamente" los problemas del país y que está pegado a la actualidad, principalmente a través de la radio.
Economía
Zapatero confía en que España vuelva a crear empleo entre "finales de 2010 y principios de 2011" ya que, dijo, "estamos acercándonos a tocar el techo de la tasa de paro". Además, anunció un "gran plan de empleo juvenil" que, el próximo día 14, llevará a la Conferencia de Presidentes autonómicos.
El presidente del Gobierno se mostró convencido de que Ley de Economía Sostenible ayudará en la recuperación puesto que, subrayó, su "gran objetivo es crear empleo". En este sentido, calificó de "patético" que el PP critique una ley que aún no ha leído, lo que demuestra que están instalados en la "dialéctica de la confrontación".
El jefe del Ejecutivo profundizó en los cambios que espera que se introduzcan con la nueva ley en el sector inmobiliario, donde apostó por "tener menos viviendas construidas nuevas, porque además tenemos muchas en 'stock', y cambiar los hábitos, la cultura, estimular fiscalmente el alquiler y la rehabilitación, como hacemos". Además, insistió que será la primera vez que va a desgravarse fiscalmente la rehabilitación individual que se haga las viviendas.