Miembros de la fragata portuguesa "alvares cabral" arrestaron a los piratas somalíes que en la madrugada del domingo atacaron el pesquero español "Alvares Cabral", que había logrado repeler el ataque gracias a la seguridad privada que viaja a bordo. Los agentes hicieron uso de sus armas y consiguieron alejar a los piratas tras 30 minutos de persecución en dos esquifes. Tras el intento de asalto, el comandante de la Operación Atalanta envió a la zona a la fragata portuguesa "Alvares Cabral" y al avión de patrulla marítima. Miembros de las fuerzas especiales de la fragata, en una operación conjunta con las Seychelles, arrestaron a los piratas.