EFE/ EP LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
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El Gobierno de Marruecos volvió a rechazar ayer la petición para que la activista saharaui Aminatu Haidar pueda volar hasta El Aaiún en un avión medicalizado, según confirmó la diputada del PSOE Delia Blanco. Aunque Blanco aseguró que se seguirán haciendo "todo tipo de gestiones" para intentar solucionar esta situación, apreció también que el rechazo marroquí a que Haidar regrese a la capital del Sahara Occidental "abre un nuevo escenario". En este sentido, recordó que la activista saharaui tiene abiertas las posibilidades ofrecidas por el Gobierno español: aceptar el estatus de refugiada, con reagrupamiento familiar, o el pasaporte español.
La de ayer fue la tercera negativa del reino alauí al regreso de Haidar, después de que el viernes se suspendiera su viaje en el último momento y, ya por la noche, las autoridades de aquel país volvieran a rechazar el plan de vuelo del avión fletado por el Ejecutivo español para facilitar su regreso.
No obstante, desde el Gobierno español y desde el marroquí hubo ayer un cruce de declaraciones sobre si el avión en el que viajaba la activista tenía o no los permisos necesarios.
El Ministerio de Asuntos Exteriores insistió en que disponía del "permiso administrativo" de Marruecos para que Haidar pudiera volar hasta El Aaiún, una autorización sobre la que posteriormente hubo una "contraorden" que impidió su salida del aeropuerto de Lanzarote. En estos términos se expresó un portavoz del departamento que dirige Miguel Ángel Moratinos, quien apuntó que continúan las gestiones para tratar de solucionar el caso, siempre en un marco de "cooperación y diálogo" con Marruecos, porque "toda solución a la que se pueda llegar pasa por Marruecos".
Por su parte, Rabat aseguró ayer que su ministro de Asuntos Exteriores, Taib Fassi Fihri, trasladó a las 19.00 horas del viernes al embajador de España en Marruecos, Luis Planas, la "respuesta negativa" del Gobierno alauí a la petición de España para el sobrevuelo del territorio y el aterrizaje en El Aaiún de un avión para trasladar a Aminatu Haidar.
Esta respuesta negativa del Gobierno marroquí se produjo después de que el embajador de Marruecos en España, Omar Azziman, fuera convocado a las 15.45 horas del viernes por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Ángel Lossada, en el Ministerio de Asuntos Exteriores para una reunión a las 16.30 horas, según explicó la Embajada de Marruecos en España en un comunicado.
En dicha reunión y a esa hora, el secretario de Estado entregó al embajador marroquí una "nota verbal" en la cual las autoridades españolas solicitaban de las autoridades marroquíes una autorización de principio (sin fijar fecha ni hora) para el sobrevuelo del territorio y el aterrizaje en El Aaiún de un avión fletado que trasladaría a Haidar. Según el relato de Marruecos, "el embajador tomó acta de la nota verbal y se comprometió a transmitirla inmediatamente a Rabat y a comunicar, cuando antes, la respuesta del Gobierno marroquí". Dicha respuesta fue comunicada al Embajador español en Rabat a las 18 horas, según la versión marroquí.
El Gobierno sigue el diálogo
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, insistió ayer en que el Gobierno seguirá apostando por el diálogo para que la activista saharaui Aminatu Haidar vuelva a su casa. De la Vega señaló que el Ejecutivo "aborda las relaciones bilaterales" con el Reino de Marruecos "desde la responsabilidad y la sensatez". Así, dijo que la situación de Haidar "muestra la imperiosa necesidad de alcanzar una solución justa y aceptable" sobre el Sahara Occidental. El Gobierno, dijo "hace todo lo que está en sus manos para acabar con una situación a la que nunca se debía haber llegado".
El portavoz de Inmigración del PP, Rafael Hernando, consideró ayer que el Gobierno tiene que plantearse ejercer una "presión más seria" sobre Marruecos, aplicando con este país la táctica del "palo y la zanahoria", para tratar de acabar con la "humillación" que supone el caso de Aminatu Haidar.
Según dijo, todo lo ocurrido con la activista saharaui tiene su origen en la "estupidez y torpeza" del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, al haber aceptado su entrada en España. Hernando consideró que para encontrar una salida a la situación es precisa "una presión más seria por parte del Gobierno", y recordó que a partir de enero España presidirá la UE. Así, Hernando opinó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero tiene que "tomar cartas en el asunto" puesto que "estas tomaduras de pelo y estos esperpentos no pueden ser tolerados por un país como el nuestro". efemadrid
El PP pide «contundencia» y que intervenga Zapatero
El portavoz de Inmigración del PP, Rafael Hernando, consideró ayer que el Gobierno tiene que plantearse ejercer una «presión más seria» sobre Marruecos, aplicando con este país la táctica del «palo y la zanahoria», para tratar de acabar con la «humillación» que supone el caso de Aminatu Haidar.
Según dijo, todo lo ocurrido con la activista saharaui tiene su origen en la «estupidez y torpeza» del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, al haber aceptado su entrada en España. Hernando consideró que para encontrar una salida a la situación es precisa «una presión más seria por parte del Gobierno», y recordó que a partir de enero España presidirá la UE. Así, Hernando opinó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero tiene que «tomar cartas en el asunto» puesto que «estas tomaduras de pelo y estos esperpentos no pueden ser tolerados por un país como el nuestro». efe madrid