EFE/EP LANZAROTE
El Gobierno estudia cómo evitar que la huelga de hambre que sigue la activista saharaui Aminatu Haidar en el aeropuerto de Lanzarote cause daños irreversibles en su salud y apunta a la necesidad de que un juez pueda intervenir para obligarle a alimentarse si su situación alcanza un punto crítico, como alertó el sábado un médico.
Así, el titular del juzgado de instrucción número tres de Lanzarote, Jerónimo Alonso, se presentó ayer por la noche, a instancias propias, junto a un secretario judicial y una médico forense en el aeropuerto de Lanzarote para examinar y valorar el estado de salud de la activista saharaui Aminatu Haidar, en huelga de hambre desde hace 21 días. La comitiva judicial fue recibida con abucheos por parte de los seguidores de Haidar. Tras hablar con la activista, el juez se retiró a evaluar la situación de Haidar. Al cierre de esta edición aún no se había pronunciado sobre si trasladarla o no a un centro hospitalario.
"Sé a lo que vienen, y tengo que decirles que no", les dijo la activista. "Soy dueña de mis actos y de mi voluntad. Y mi voluntad es no alimentarme". Ante esta respuesta, el juez le comunicó que pueden llegar a imponerle la alimentación, aunque le transmitió que la razón de la visita era comprobar su estado de salud y si seguía en pleno uso de sus facultades mentales.
Antes, la activista había rechazado la asistencia de un equipo médico. Varias voces pidieron ayer a Haidar que ponga fin a la huelga de hambre. "Queremos y necesitamos a una Aminatu viva para seguir luchando por la independencia saharaui", dijo la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara.