EFE/EP ARRECIFE/MADRID
La activista saharaui Aminatu Haidar, que cumple su vigésimo quinto día de huelga de hambre en protesta por su expulsión de Marruecos, el pasado 14 de noviembre, aseguró ayer que volverá a El Aaiún "viva o muerta".
Así contestó Haidar ayer tarde cuando era trasladada a un baño próximo al habitáculo en el que se encuentra en el aeropuerto de Lanzarote, al ser preguntada si confiaba en volver pronto a El Aaiún.
Estas fueron las únicas palabras que pronunció Aminatu Haidar, quien decidió posponer hasta hoy, "porque no se siente con fuerzas", la declaración pública que preveía realizar ayer.
En relación con el caso Haidar el ministro de Justicia marroquí, Abdelwahed Radi, dijo ayer en Madrid que tanto su país como España son "víctimas" de "personas contrarias y hostiles a la unidad territorial de Marruecos", que han utilizado a la activista saharaui "para crear un problema".
El ministro de Justicia de Marruecos viajó ayero a España y en calidad de primer secretario de la Unión Socialistas de Fuerzas Populares se reunió con el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves.
En declaraciones a los medios de comunicación, Radi quiso dejar muy claro que a Marruecos le interesa mucho la cooperación con España, con quien harán todo lo posible para mantener la "amistad". "Somos lo suficientemente maduros y sabios para superar esta situación", señaló.
Marruecos no colabora
Fuentes del Ministerio de Política Territorial informaron de que Chaves le recordó a Radi que Haidar es una persona con pasaporte marroquí, por lo que emplazó al Gobierno de este país a colaborar, ya que el Ejecutivo español no puede resolver solo el problema.
Preguntado sobre qué pasaría si Haidar muere, Radi consideró que él no hace "política ficción" y que no era su problema.
La salud de Haidar y la polémica sobre si debe de ser alimentada forzosamente o no continúan centrando el debate sobre este caso.
Tanto la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) como la Asociación Federal Derecho a Morir Dignamente (DMD) han advertido de la "ilegalidad" de alimentar a Haidar en contra de su voluntad, incluso contando con autorización judicial.
Sobre este aspecto se pronunció la portavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Gabriela Bravo, quien se mostró segura de que según cómo se vayan desarrollando los acontecimientos se adoptará la decisión judicial "más adecuada".
Ante la Comisión Mixta para la UE, el secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, defendió ayer la actuación del Gobierno y aseguró que Europa "respalda absolutamente" a España en cómo está gestionando el caso. "No hay ninguna duda, ni ninguna fisura. Cuando España está actuando es como país de la UE y con la fuerza que eso le da", apostilló López Garrido, para indicar después que España "va a seguir manteniendo fuertes y saludables relaciones con Marruecos".
Pajín: "Rabat se ha equivocado"
Desde el Ejecutivo canario, su portavoz, Martín Marrero, pidió al Gobierno español que asuma su obligación y requiera que la comunidad internacional "no siga mirando para otro lado"ante la situación de Haidar.
La secretaria de Organización de los socialistas, Leire Pajín, se dirigió al Gobierno de Rabat como país "amigo" para decirle que "se ha equivocado" y solicitarle, desde las relaciones "sinceras"entre ambos Estados, que contribuya a buscar una salida a la situación.
Mientras, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, defendió ayer que es "obligación" del Gobierno de España "seguir todavía negociando, aunque haya fracasado la reunión entre Chaves y el ministro marroquí de Justicia". Cospedal argumentó que el Ejecutivo "tiene que seguir trabajando" ya que Haidar "está en territorio nacional y se encuentra en nuestro país porque, con documentos que no permitían su entrada, el Gobierno español permitió que entrara en España, por tanto el Gobierno tiene su parte de responsabilidad" en esta crisis y espera "una pronta solución".