EFE/EP WASHINGTON/MADRID
Estados Unidos está preocupado por el estado de salud de la activista saharaui Aminatu Haidar, y considera que urge resolver esta situación "cuanto antes".
Así lo explicó ayer el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, al comentar el contenido de la conversación que mantuvo la secretaria de Estado, Hillary Clinton, con el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Taieb Fassi-Fihri.
EE UU, dijo el portavoz, no tiene que intervenir "necesariamente como mediador" en esta situación, pues considera que se trata de un "asunto bilateral" entre Marruecos y España.
Este mismo mensaje será trasladado por Clinton al ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, en la reunión que tienen previsto celebrar el próximo lunes en Washington, y en la que abordarán el tema de la huelga de hambre de la activista, que mantiene su en el aeropuerto de Lanzarote. Haidar está en posesión de dos premios otorgados en EE UU, el Robert Kennedy de los Derechos Humanos del 2008 y el premio al Valor Civil 2009 que otorga la neoyorquina Train Foundation.
Mientras tanto, el líder del Frente Polisario y presidente de la autoproclamada República Saharaui Democrática, Mohamed Adbelaziz, solicitó ayer al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, que intervenga de forma "urgente" para salvar la vida de la activista. "Le pedimos que intervenga de forma urgente tomando todas las medidas necesarias para salvar la vida de este alma inocente, cuyo único fallo ha sido defender los principios y la Carta de Naciones Unidas" explicó.