EFE/EUROPA PRESS MADRID/BRUSELAS
El Gobierno aseguró ayer que la decisión de permitir el viaje a Lanzarote de la activista saharaui Aminatu Haidar, tras ser expulsada de Marruecos, se tomó "en el ámbito de las autoridades de la Policía de Fronteras", teniendo en cuenta que tiene permiso de residencia legal en España.
Desde Bruselas, donde participó en el Consejo Europeo, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que "no hay ninguna autoridad política en el día a día dedicada a conceder o denegar una autorización, ya que eso le corresponde a las autoridades administrativas que tienen encomendada esa gestión".
Preguntado por la procedencia de la autorización para que la activista saharaui entrara en España sin pasaporte, explicó que lo hizo conforme a la ley, porque tiene un permiso de residencia por razones humanitarias.
Una idea en la que abundó la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, quien subrayó que Haidar "tiene permiso de residencia legal en España por razones humanitarias". De la Vega también dio más detalles sobre su entrada en España y aseguró que la decisión se adoptó "en el ámbito de las autoridades de la Policía de Fronteras".
SUP: "Es una bajeza moral"
El Sindicato Unificado de Policía (SUP), mayoritario en la Policía Nacional, rechazó la versión del Gobierno y calificó de "bajeza moral" y "actitud vergonzosa" que el Ejecutivo pretenda ahora responsabilizar a los agentes del incidente diplomático. "La vicepresidenta miente y el presidente no se entera. Es vergonzoso que echen la culpa la policía a la que tanto usan para colgarse medallas", denunció el secretario general del SUP, José Manuel Sánchez Fornet
Sobre este asunto tendrá que responder la próxima semana en el Congreso el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, porque el PP le preguntará por la identidad de la persona que "dio la orden" para que la activista saharaui entrara "de forma irregular" en territorio español, al carecer de pasaporte.
Inés Miranda, abogada de Aminatu Haidar, replicó ayer tarde al presidente del Gobierno que fue ilegal la entrada de la activista en Lanzarote. Miranda contestó a Zapatero que Haidar "ha sido obligada a entrar en España de forma contraria a ley e incumpliendo la legalidad" porque el artículo 5 de la Ley de Extranjería establece "que para que cualquier extranjero quiera entrar en España deberá aportar pasaporte".
"Por lo tanto, hay dos requisitos necesarios: por una parte la voluntad del extranjero de querer entrar en España y por el otro el pasaporte", afirmó la letrada.
Haidar, que lleva 26 días en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote para pedir que Marruecos permita su vuelta a El Aaiún, confía en que "pronto" se desbloquee el asunto y pueda regresar a su casa para reencontrarse con sus hijos y familia.
La salud, al límite
Mientras, la salud de Haidar, que ha pasado una mala noche, sigue preocupando cada vez más. A este respecto, De la Vega hizo hincapié en que el Gobierno no descarta adoptar todas las medidas que la ley "ofrece" para preservar su salud y su vida, con el objetivo prioritario de impedir que se llegue a una "situación límite".
De la Vega también garantizó que "el compromiso de España en relación con el conflicto del Sahara es total y absoluto" y apostó por el derecho de autodeterminación, en el marco de las disposiciones de Naciones Unidas. Precisamente, el PSOE ha propuesto a los grupos del Congreso una iniciativa sobre el caso de Haidar, en la que incluye una mención al reconocimiento al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, algo que reclamaban las fuerzas de izquierda y el PNV.
En cuanto a la posibilidad de que el Rey Juan Carlos medie en el asunto, dada su amistad con el monarca alauí, tanto Zapatero como De la Vega volvieron a dejar claro que las decisiones de política exterior corresponden al Gobierno. Zapatero pidió "responsabilidad" a la hora de decidir que el Rey intervenga en un asunto de relaciones exteriores e hizo notar que se debe actuar con prudencia.
Rabat dice que Haidar "nació en Marruecos, lejos del Sáhara"
El Gobierno marroquí ha intensificado en los últimos días su ofensiva diplomática para combatir el efecto de la huelga de hambre de Aminatu Haidar. El ministro marroquí de Asuntos Económicos y Generales, Nizar Baraka, lamentó el miércoles la situación, de la que culpa a la propia Aminatu. "Ella -dijo- decidió negar la nacionaidad israelí. Nació en Tata, en Marruecos, lejos del Sahara Oxxidental. Fue indemnizada con 46.000 euros como víctima de malos tratos y trabajó como secretaria en el departamento de Equidad y Reconciliación", reafirmó Baraka, que sentenció que "lo que quiere Haidar es bloquear las negociaciones sobre el Sáhara. agencias madrid