EFE/EP LANZAROTE
La activista Aminatu Haidar podría haber vuelto a El Aaiún el mismo día de su llegada a España -el 14 de noviembre-, a su país porque no existía orden de rechazo y era su "país de origen", según explicaron ayer fuentes de la Policía Nacional. "Es cierto que se anunció que venía una mujer sin pasaporte en el vuelo, pero tenía permiso de residencia por lo que podía entrar a España. No había, sin embargo, orden de rechazo y según las leyes internacionales ningún país puede rechazar a un nacional la entrada", declararon, argumentando que el día que se vaya volverá a marchar sin pasaporte. Además, el Juzgado de lo Contencioso número 4 de Las Palmas avaló ayer la decisión de la Policía en el aeropuerto de Lanzarote al no permitir la salida de la activista saharaui Aminatou Haidar hacia El Aaiún, ya que es lo que disponen la Ley de Extranjería y el acuerdo de Schengen.
"Ella volvía a su país y, por tanto, no podría ser rechazada porque tenía documentos que demostraban que no era española" e indicaron que tres semanas más tarde el Gobierno español trató de dar este paso "por la puerta de atrás y sólo con un permiso de vuelo". "Es una norma internacional que a nadie se le niegue la entrada a su país", sentenciaron. "Si se lo hubieran planteado esa misma tarde no habría pasado nada. El Gobierno de España ha asumido un problema que no era suyo", defendieron, reiterando que cuando llegó no había ningún rechazo u orden de expulsión.
La abogada de Aminatu Haidar, Inés Miranda,insistió ayer en que la policía de fronteras no fue la responsable de la entrada a España de la activista saharaui, sino su "superioridad", y que será un procedimiento penal el que determine quién cometió ese delito. Miranda rechazó las explicaciones dadas sobre la entrada de Haidar por el presidente y la vicepresidenta del Gobierno de España.
Preguntada sobre si la decisión de entrada fue de la policía de fronteras, como dijo el Gobierno, la abogada explicó que no fue la policía: "en la denuncia consta claramente que el jefe de fronteras le dijo a Haidar: señora tengo orden de darle la bienvenida al país; y el señor jefe de fronteras me dijo a mí: Inés tengo órdenes de prohibir la salida de Aminatu Haidar del país". Según la letrada, "estas no son decisiones que se tomen por el jefe de fronteras", sino que "alguien se las ha dado y él nos dijo que era su superioridad".
Por otra parte, la activista saharaui, que permanece en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote, entró hasta en seis ocasiones en El Aaiún sin identificarse como ciudadana marroquí en el control de pasaportes del aeropuerto, según informaron fuentes diplomáticas. Además, sólo en una ocasión se definió como ciudadana saharaui y pudo entrar en el Sáhara Occidental.
Petición al Rey
Amnistía Internacional aseguró que la activista viaja con frecuencia y cada vez que regresa a El Aaiún dejaba en blanco la casilla correspondiente a la nacionalidad en la tarjeta que todo ciudadano marroquí debe rellenar al entrar en el territorio administrado por el reino alauí y eran los funcionarios quienes lo rellenaban por ella.
Todo hace indicar que este cambio de actitud por parte de Marruecos surge a raíz del discurso del rey Mohamed VI el pasado 6 de noviembre, con motivo del 34 aniversario de la Marcha Verde, en la que dio órdenes a "todas las autoridades públicas" de que redoblaran la vigilancia ante cualquier "atentado contra la soberanía nacional" y fueran "intransigentes" a la hora de preservar la seguridad, la estabilidad y el orden público.
El secretario general del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz, remitió ayer una carta al Rey en la que le pidió la intervención "de urgencia" del monarca para que interceda ante Marruecos. "Estoy convencido, Majestad, que España con todo su potencial de influencias y de credibilidad, aún no ha agotado todas las vías y recursos para persuadir al Gobierno marroquí".