EFE VALLADOLID
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha resuelto que la permanencia o retirada de los símbolos religiosos en el Colegio Público Macías Picavea de Valladolid depende de la existencia o inexistencia de peticiones de retirada. Expone que, en el caso de los padres que solicitaron la retirada de los crucifijos (respecto de tres alumnos), procede su retirada sólo en las aulas donde los padres entienden que perturba a sus hijos, una decisión que se extiende también a los espacios comunes, informaron ayer fuentes del TSJCyL.
De esta manera, se aplica a los padres recurrentes "la misma doctrina constitucional que la que se empleó para reconocer a otros padres el derecho a la objeción de conciencia respecto a la asignatura de Educación para la Ciudadanía".
La sentencia argumenta que la solicitud de retirada de símbolos religiosos, como minoritaria que es, impide al tribunal ordenar una retirada generalizada.