EFE MADRID
La activista saharaui Aminatu Haidar ha asegurado que Marruecos desea su muerte porque "ésa es su gloria", y lamentó que en países como España se antepongan los intereses económicos al respeto de los derechos humanos. "Ninguna duda sobre eso.
Marruecos quiere mi muerte, es eso lo que quiere, ésa es su gloria. Su testarudez, su huida hacia adelante, no pueden ser interpretadas de otra forma", afirmó Haidar en una entrevista con el diario argelino El Watan.
La activista insistió en que, aunque su estado de salud es inestable y sufre varias dolencias, mantiene "una moral muy alta" que le ayuda a resistir y a ser firme en su comportamiento hasta que se le permita regresar a El Aaiún con su familia.
"A estas alturas de la huelga, el corazón, los riñones pueden abandonar en cualquier momento. En los próximos días, no respondo de nada", avisó.
Haidar censuró que la comunidad internacional centre su presión sobre ella, en lugar de hacerlo sobre Marruecos.
También criticó que desde que comenzara su protesta en España, "un país defensor de los derechos humanos", se haya impuesto "el predominio de los intereses económicos" por encima de los derechos humanos.
Negó que esté siendo manipulada por Argelia y el Frente Polisario, aliados en la causa saharaui frente a Marruecos. A su juicio, "si existe un complot, no puede ser otro que marroquí-español".
"España ha aceptado mi expulsión de El Aaiún cuando ésta es ilegal y contraria al pacto de derechos civiles y políticos de Naciones Unidas", añadió Haidar, quien rechazó que el Polisario reanude la lucha armada si al final ella muriese.
Precisamente ayer se conoció que Aminatu Haidar tiene ya dificultades para tragar agua con azúcar y se intensifican las náuseas tras 31 días en huelga de hambre, según explicó en la mañana de ayer el portavoz de la Plataforma de Apoyo, Fernando Peraíta.
"Ella está muy débil. Ya se va notando que tiene problemas para estar aguantando, pero es la fuerza mental y la convicción en la justicia en lo que está defendiendo lo que la mantiene", informó Peraíta.
Haidar que salió, como cada mañana, en silla de ruedas acompañada fue incapaz de contestar a los medios, mostrando un rostro más cansado que en días anteriores según testigos presenciales. La activista sigue reclamando volver a su casa con su familia.
Ante el bloqueo de la situación, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, garantizó ayer que se va a resolver la situación y confió en que sea pronto.
Zapatero se mostró convencido de ello ante el pleno del Congreso. El jefe del Gobierno aseguró que España ha reaccionado en esta cuestión como un país solidario y de acogida que ha dado todo el apoyo que está a su alcance a Haidar. Zapatero hizo hincapié en que se están haciendo todas las gestiones diplomáticas y políticas, sin referirse a una posible intervención del Rey.
Además añadió que para lograrlo, no presionará a Marruecos a través de la Unión Europea, según se desprende de las respuestas que el presidente del Gobierno realizó a los tres diputados que le preguntaron ayer en el pleno.
El caso llega a la Eurocámara
"Soy partidario de avanzar en el acuerdo con Marruecos", afirmó Zapatero. "La mejora en todos los terrenos, incluido al que hace referencia su señoría, pasa por el acercamiento y el acuerdo (con Marruecos) y no por una política de separación", añadió.
Por otra parte, el Parlamento Europeo pedirá hoy a Marruecos, en una resolución común presentada por todos los Grupos políticos de la Eurocámara, permitir "sin demora" el regreso de Haidar al Sáhara Occidental, devolverle su documentación y preservar la integridad física de la activista saharaui.