EFE SAN SEBASTIÁN
El obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, animó ayer a los fieles que acudieron a la catedral del Buen Pastor para asistir a la misa de Navidad a iniciar un "cambio" para "un nuevo comienzo". Uriarte hizo esta apelación en la homilía que pronunció ayer en el templo principal de San Sebastián, después de que el jueves expresara su preocupación ante la posibilidad de que la unidad eclesial quede "cuarteada" en Guipúzcoa tras la designación de José Ignacio Munilla para sustituirle al frente del Obispado.
En una entrevista concedida a la televisión autonómica vasca ETB, Uriarte precisó el jueves que esta unidad todavía "no está cuarteada", pero "sí herida", después de que más del 75% de los párrocos guipuzcoanos hayan expresado en una carta su disconformidad con la designación de Munilla. Sin referirse directamente a este asunto, en la homilía de ayer Uriarte hizo un paralelismo con el nacimiento de Cristo y aseguró que "volver sanamente a la infancia es recuperar" la "capacidad de conversión", porque "el niño se adapta con facilidad a un nuevo comienzo".
Tras admitir que a las personas les cuesta "cambiar" porque se aferran al hombre y a la mujer "viejos" que llevan dentro, animó a los fieles a que tengan "disposición al cambio", una cualidad que les hace "capaces" de la conversión desde el pecado, de "erradicar" antiguos hábitos y de "iniciar una nueva vida". Admitió que muchos están "convencidos" de que no tienen que cambiar y otros de que, por mucho que se empeñen, no lo lograrán, y les advirtió de que estas actitudes son "contradictorias con el espíritu de un Dios que se hace niño".