EFE QALA E NAW (AFGANISTÁN)
La ministra de Defensa, Carme Chacón, elogió ayer el trabajo de los militares españoles en Afganistán, pero evitó dar una fecha para el repliegue militar al afirmar que España considerará cumplida su misión cuando las fuerzas de seguridad "hagan cumplir la ley" y los afganos "tomen las riendas de su propio destino".
A las 6.30 hora local, la ministra, acompañada por los altos mandos militares españoles, llegó a Kabul para visitar a las tropas desplegadas en Afganistán y compartir con los soldados estas fechas navideñas. La delegación española estuvo compuesta por el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), general José Julio Rodríguez, el jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), general Fulgencio Coll, y el jefe del Estado Mayor del Aire (JEMA), general José Jiménez, así como por la secretaria general del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Elena Sánchez. La delegación española aprovechó para entrevistarse con un grupo de notables de la región de Badghis, entre ellos con el gobernador.
En el aeropuerto de Kabul, Chacón desayunó con el grupo de 70 militares españoles que se encarga de su dirección y gestión desde el pasado mes de octubre hasta el 31 de marzo. En sus palabras a los militares, destacó que tras ocho años de misión de la ISAF este aeropuerto se ha convertido en un "punto de encuentro de Afganistán con el mundo", frente a lo que era hasta entonces "un lugar desde donde se exportaba terrorismo".
Una base con 1.300 militares
Casi dos horas después, la titular de Defensa, llegó en un Hércules al aeropuerto de Qala e Naw, rodeada de fuertes medidas de seguridad. En esta localidad visitó la nueva base que está construyendo España y tras pasar revista a las tropas, rindió homenaje a los fallecidos. En Qala e Naw, Chacón recorrió los nuevos módulos de la base, que tiene 70 hectáreas y albergará a partir de junio a unos 1.300 militares. En su construcción se han invertido unos 44 millones de euros.