EUROPA PRESS MADRID
El vicepresidente tercero y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, definió ayer el traspaso del servicio ferroviario de cercanías de Barcelona a la Generalitat como "un paso histórico en el completo desarrollo del Estatut de Cataluña, al amparo también de la Constitución Española".
Chaves admitió que el proceso de negociación ha sido "largo e intenso y no ha estado exento de dificultades", pero que ha estado presidido siempre por la "máxima lealtad" institucional entre ambos gobiernos. Lo dijo en rueda de prensa junto al conseller de Interior, Relaciones Institucionales y Participación, Joan Saura, tras ratificar con él el acuerdo en la comisión mixta de traspasos Estado-Generalitat.
Saura celebró el traspaso como un acuerdo histórico y "el más importante" tras la aprobación del Estatut, norma que, con este traspaso, se confirma como un instrumento que mejora la vida de los ciudadanos, dijo.
Con este acuerdo, con el que el conseller se mostró "muy satisfecho", el servicio de cercanías pasará a ser competencia del Govern catalán desde el 1 de enero próximo, aunque Renfe seguirá como operadora al menos hasta diciembre de 2010. Al finalizar el año que viene vencerá el contrato-programa entre Renfe operadora y el Estado, y será entonces cuando se decida si continúa prestando el servicio o si se cambia de operador.