EFE MADRID
Al filo de la medianoche del día 31 una decena de edificios significativos de toda España quedaron iluminados de azul (el color de la bandera de la UE). Tras las doce campanadas que dieron la bienvenida al nuevo año, Madrid vio iluminarse, la Puerta de Alcalá, el Palacio Real, el Teatro Real y la Torre Picasso.
El resto fueron las Torres de Quart de Valencia, el Acueducto de Segovia, el Arco de Trajano de Mérida, la Torre de Hércules de A Coruña, el Castillo de Bellver de Palma de Mallorca, la Torre Agbar en Barcelona, el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria y el monumento a las Cortes de Cádiz en la capital gaditana.
Pero el acto central de bienvenida fue en la Puerta del Sol, donde hubo un montaje especial de luz y sonido después de que el reloj de la Casa de Correos, sede del Gobierno madrileño, anunciase el nuevo año. Con la última campanada, la hornacina que contiene la bola situada sobre el reloj transformó la luz blanca en el azul de la bandera Europea y el edificio de Correos se tiñó de ese color. Una cortina azul cayó desde el edificio y se formaron las doce estrellas de la UE y, posteriormente, apareció el rótulo "Presidencia española de la Unión Europea".