OTR PRESS MADRID
El Príncipe Felipe ha decidido prescindir de su tan comentada barba, que lucía desde finales de agosto mientras disfrutaba de sus vacaciones en Mallorca, y ayer presentó una nueva imagen con la barba rapada. Su padre, que también en verano optó por dejarse la barba, se la afeitó para la Fiesta Nacional. Don Juan Carlos, que ayer cumplió 72 años, y el Principe coincidieron en vestir sendos uniformes de gala. Por su parte, la Princesa Letizia, optó por un traje rojo y muy abrigado de falda hasta los tobillos que acompañó con un chal. La Reina eligió el color burdeos y complementos en dorado.
La ministra de Defensa volvió a llamar la atención poniéndose pantalones. Carme Chacón, que el pasado año lució un esmoquin de color negro, iba enfundada en un traje de chaqueta oscuro de etiqueta; para el pelo se decidió por un recogido.
Los Reyes fueron recibidos por los ministros del Interior y Defensa. Zapatero llegó con un pequeño retraso, pero su ausencia quedó rápidamente disimulada, ya que se colocó de inmediato en su lugar y el Rey, que ya había saludado a los miembros del Gobierno, retrocedió y estrechó su mano. agenciasmadrid
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El Rey Don Juan Carlos afirmó ayer durante la celebración de la Pascua Militar, que España debe "potenciar" su papel internacional y estar preparada para afrontar "amenazas complejas e inciertas". Según destacó el monarca en su discurso, "junto a los riesgos y amenazas tradicionales para la paz y la seguridad, han surgido otros capaces de causar daños indiscriminados", por lo que el Estado debe estar "preparado para afrontar, de manera dinámica, amenazas complejas e inciertas". Con estas palabras el Rey hacía referencia a la compleja situación internacional que se vive en países como Afganistán, Pakistán o Yemen y a las amenazas y atentados de Al Qaeda.
"Debemos seguir alerta, potenciando nuestro papel internacional mediante una eficaz acción exterior y una activa cooperación con otros Estados con los que compartimos intereses comunes", planteó ante unos 200 invitados en el Palacio Real, para luego agregar que el modelo de Defensa debe seguir orientado "hacia la seguridad compartida y la defensa colectiva".
El Rey tuvo un recuerdo para los caídos en el cumplimiento del deber y para las víctimas del terrorismo, al tiempo que destacó el "afán de superación, nivel de eficacia y generosa entrega" de los integrantes de las Fuerzas Armadas. También destacó la "eficacia y responsabilidad" de las tropas españolas en misiones internacionales.
Además, añadió que es importante "afianzar" el modelo de Fuerzas Armadas profesionales, "mejorando de manera continua la formación y las expectativas profesionales", e indicó que el objetivo en los programas de armas debe centrarse en obtener las "capacidades adecuadas y la adquisición del desarrollo tecnológico a ellas asociado".
Más europeos
Sobre la presidencia española de la UE, el Rey señaló que la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y la Política Común de Seguridad y Defensa deben conducir a Europa a "hablar y actuar cada vez más con una sola voz, así como a dar un salto cualitativo en sus capacidades civiles y militares". Todo ello, según dijo, profundizando en la relación de España con la ONU la OTAN. A su juicio, durante esta presidencia España tendrá la responsabilidad de seguir promoviendo los valores que sustentan el proyecto europeo en el ámbito internacional. "En consonancia con las reglas, principios y valores de nuestra Constitución, y que sustentan nuestra convivencia, es preciso seguir fomentando la conciencia y la cultura de seguridad y defensa en nuestra sociedad, como una parte esencial de toda cultura democrática, estrechando los vínculos entre la sociedad española y sus Fuerzas Armadas". El monarca reiteró sus buenas palabras para los militares españoles, quienes "con su buen hacer, impulso decidido y liderazgo, proyectan la imagen de España como gran nación moderna, comprometida con la paz, la democracia, los derechos humanos y la construcción de un mundo mejor".
La celebración de la Pascua Militar se inició a las 12 del mediodía, con la llegada al Palacio Real del Rey, la reina Doña Sofía, y el Príncipe Felipe acompañado de Doña Letizia. Les recibieron el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; y la ministra de Defensa, Carme Chacón; y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), José Julio Rodríguez.