LEVANTE-EMV VALENCIA
El Ministerio de Defensa, en aplicación de la la Ley de Memoria Histórica, aprobada a finales de 2007, ha retirado dos placas franquistas que desde hace más de 70 años presidían la fachada principal del Palacio de Capitanía de Burgos, ciudad donde el dictador formó en 1938 su primer gobierno, donde constituyó una junta de defensa nacional y desde la que pronunció el famoso "Españoles, la guerra ha terminado". Las dos placas recordaban a los generales Emilio Mola y a Francisco Franco.
La eliminación se realizó el lunes sin previo aviso y también fue retirado el escudo preconstitucional que lucía su fachada. Las placas han sido sustituidas por otras dos transparentes en las que se explica la historia del edificio.
La subdelegada del Gobierno, Berta Tricio, subrayó que la decisión entra dentro de la "normalidad" que supone aplicar la ley. Sin embargo, no pudo concretar cuál será el destino de las placas.
Una de las placas detallaba que Franco recibió en Capitanía General "los poderes y suprema autoridad de la Nación, que le entregó ante el pueblo de Burgos el presidente de la Junta de Defensa Nacional, el general Miguel Cabanellas". En la otra se homenajea al general Emilio Mola, "que dirigió las primeras operaciones que culminaron en la brillante campaña de Vizcaya, durante la cual encontró honrosa muerte el 3 de junio de 1937".
El pasado día 5, Defensa también eliminó el nombre de Franco del Cuartel General del Aire de Madrid.
En ambos casos, las placas figuran en el inventario restos de simbología franquista en edificios públicos que tienen que desaparecer.