EUROPA PRESS MADRID/BARCELONA
La vicepresidenta primera del Gobierno, Maria Teresa Fernández De la Vega, recordó ayer al alcalde de Vic que no es "razonable" que una corporación tome decisiones unilaterales que "no están en el marco de la ley" sobre el censo de los inmigrantes en una localidad. "Hay que sujetarse a la ley", afirmó.
Sin embargo, el alcalde, el democristiano Josep Maria Vila d'Abadal, reiteró que no es "digno" ni "ético" empadronar a inmigrantes que no tienen permiso de trabajo, y que a pesar de acceder a la educación y sanidad públicas, deben vivir de la caridad. En TV3 criticó el "contrasentido" en la legalidad española y opinó que otros municipios "quizás hacen lo mismo que Vic pero no lo dicen".
Por su parte, el responsable de Política Municipal del PSOE, Antonio Hernando, manifestó que "todos los Ayuntamientos están obligados a empadronar a toda persona que tenga su domicilio habitual en el municipio".
Mientras, la Generalitat eludió valorar la voluntad del equipo de gobierno de Vic de negarse a empadronar los inmigrantes que viven en su municipio pero que no cuentan con los papeles en regla.