Un millón de inmigrantes -de los 4,6 millones que hay en España- estarán desempleados cuando acabe este año, a pesar de que la destrucción de empleo a causa de la crisis ha sido mayor entre la población autóctona, concluye el "Anuario de la Inmigración en España 2009", presentado ayer por la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, quien reconoció que la entrada de inmigrantes se ha ralentizado, de tal forma que en los 9 primeros meses de 2009 sólo llegaron 10.000 personas de forma legal, lo que "en comparación con otros años, que llegaron 150.000 o 280.000, pone de manifiesto que los instrumentos que tenemos están funcionando".efemadrid