EFE/ EP MADRID, PALMA DE MALLORCA
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo ayer en relación a la iniciativa del ayuntamiento de Vic (Osona) de negar el empadronamiento de inmigrantes irregulares que la ley es clara, obliga a las corporaciones municipales a empadronar y eso "es lo que tiene que hacer". El titular de Interior recordó que "una cosa es el padrón y otra cosa es la inmigración ilegal". "El padrón sirve para lo que sirve: para saber cuánta gente vive en un determinado municipio. La lucha contra la inmigración ilegal transcurre por otros caminos", recalcó.
Por su parte, el líder del PP, Mariano Rajoy, arremetió contra la política de inmigración del Gobierno y solicitó que se modifique la Ley de Extranjería. En este sentido, se refirió a la propuesta de Vic, de la que dijo que su decisión demuestra la "demagogia" del Ejecutivo en este materia. "¿Os acordáis de los 'papeles para todos', y de una política suicida, de una modificación de la ley que no sirvió para nada?", preguntó Rajoy, quien contestó que "hemos pasado ahora a que sus propios compañeros de partido hacen todo lo contrario", señaló.