EUROPA PRESS MADRID
La banda terrorista ETA respondió ayer con un comunicado al debate abierto en el seño de la izquierda abertzale tras la declaración de Alsasua en el que un sector de la izquierda abertzale planteó hacer política sin recurrir a la violencia. El texto de la banda, publicado ayer en el diario vasco Gara no recoge ninguna renuncia al terrorismo y por el contrario dice que la característica de este momento, "anterior a un proceso democrático", será la "lucha". También rechaza anunciar ninguna tregua como sectores abertzales le han demandado y siguiendo el esquema de la Declaración de Anoeta, en el fracasado anterior proceso de negociación, y se atribuye la interlocución con los Estados español y francés para "tratar las consecuencias del conflicto".
El comunicado, aunque conocido en la noche del domingo, lleva fecha del pasado 31 de diciembre. Por lo tanto, es anterior a las dos operaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado del pasado fin de semana, cuando dos etarras fueron detenidos en Francia cuando acudían a sacar dinero en un zulo controlado. Ese mismo día, otros dos etarras fueron arrestados en Portugal, a donde se dirigían con una furgoneta cargada de explosivos, con el que la banda habría podido cometer varios atentados y que fue interceptada en un pueblo zamorano, a unos 30 kilómetros de la frontera lusa.
Demanda de unidad
La mayor parte del comunicado está dedicado al debate abierto en el seno de la izquierda abertzale. Así, indica que "el motor de la lucha de este pueblo que es la izquierda abertzale ha hablado y ETA hace suyas sus palabras". También afirma que "es verdad que más que en la respuesta a la represión, tenemos nuestra mayor fuerza en la lucha política".
"Es este momento en que el enemigo lanza su ataque más duro no podemos quedarnos en la mera resistencia. Debemos responder con la capacidad de iniciativa que quieren ahogar. Es cierto que, más que en resistir a la represión, nuestra fuerza radica en la lucha política. Las razones del enemigo quedan en nada ante la izquierda abertzale en el debate político", subraya.
Asimismo, felicita a la izquierda abertzale, pero advirtiendo que la banda terrorista reclama unidad y que cada parte mantenga "su ser y su identidad", dando a entender que la lucha política de la izquierda abertzale tiene que se complementaria de la actividad de la banda terrorista. Tras admitir que la izquierda abertzale está inmersa en un debate, afirma que en adelante el eje de su lucha será el proceso democrático, "que es un proceso político escalonado, reglado y acordado para llevar al escenario de la autodeterminación". Pero considera que ahora "estaríamos en una etapa anterior". "La característica de este momento, y también del que vendrá después, será la lucha. A través de la lucha crearemos las condiciones para el proceso democrático".
Descarta una nueva tregua
La banda terrorista tampoco cree necesario realizar ninguna tregua como han demandado desde el mundo abertzale y otras fuerzas políticas vascas con la que una parte de Batasuna se quiere entender para crear un Polo Soberanista.
"El proceso democrático no se puede llevar a cabo sin la participación del Estado. Su participación deberá ser como mínimo que abandone la injerencia que ejerce en Euskal Herria. Una tregua de ETA no conlleva que haya un proceso democrático", argumenta.
A continuación la banda se reafirma en los esquemas de Anoeta, del anterior proceso de paz, cuando se planteaba la creación de dos mesas, una política con la izquierda abertzale y otra con ETA sobre el fin de la violencia.
El comunicado dice que se "tendrán que crear espacios de debate y negociación para superar las actuales leyes e instituciones y adecuarlas a una situación democrática", añadiendo que "junto a ello, en otro espacio de negociación, ETA y los estados deberán tratar las consecuencias del conflicto".
El comunicado de la banda apenas dedica un párrafo a los presos etarras, con unas "últimas palabras a los que han puesto su granito de arena en esta lucha, sobre todo a los que están en las cárceles, a los que están desterrados y como no, a los caídos en el camino".
Varios presos de ETA han presentado escritos en los centros penitenciarios desvinculándose de la banda terrorista, según informaron ayer fuentes penitenciarias. Además, en torno al 20% de los presos no están secundado las protestas que la organización terrorista, a través del denominado EPPK, ha convocado para dar la impresión de fortaleza y cohesión del colectivo. No obstante, se desconoce la identidad de los reclusos que han roto la disciplina etarra.
Según informaron fuentes penitenciarias, el número de presos etarras que han presentado escritos en los centros penitenciarios en los que comunican su desvinculación de la banda terrorista se ha incrementado a lo largo de la semana pasada.
Este hecho se produce precisamente cuando ETA tenía convocadas un conjunto de protestas con el objetivo de romper el debate en la izquierda abertzale tras la declaración de Alsasua.
Por romper la disciplina de la banda, ETA ya había expulsado en las últimas semanas a cinco miembros. En primer lugar, los hizo con Valentín Lasarte, que fue eliminado de las listas del colectivo de presos de la banda ya que había aceptado un puesto en el economato del centro penitenciario. Lasarte, autor de los asesinatos de Gregorio Ordóñez y Fernando Múgica, cumple condena en Villabona (Asturias), donde fue trasladado en el marco de las política de acercamientos del Ministerio de Interior.
Igualmente, ETA también expulsó a los etarras Iñaki Rekarte, Esteban Murillo, Andoni Muñoz y Jorge Urruñuela por "haberse situado fuera de la disciplina y el respaldo del colectivo", por lo que "a partir de ahora hablarán y ejercerán a título personal", según informó el Colectivo de Presos de ETA (EPPK), en un escrito en el diario Gara. En ese escrito, el colectivo, dependiente de ETA, anunció el inicio de una campaña inminente de "lucha" en las prisiones para denunciar la "represión". otr/pressmadrid