EUROPA PRESS MADRID
El armador del atunero Alakrana, cuya tripulación fue liberada el pasado 17 de noviembre tras permanecer secuestrada durante 47 días frente a las costas de Somalia, aseguró ayer ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que los piratas causaron a su empresa daños por importe de medio millón de euros. Así lo indicó Kepa Etxebarría, administrador único de la empresa Echebastar Fleet, tras comparecer como testigo durante aproximadamente 40 minutos ante el magistrado, que trata de averiguar la identidad de los secuestradores y si la puesta en libertad de los 36 marineros que se encontraban a bordo, 16 de ellos españoles, se produjo después del pago de un rescate.
Etxebarría precisó ante el magistrado que a estas pérdidas hay que sumar el volumen de negocio que el atunero dejó de ingresar al ver interrumpida su labor de faena durante el tiempo que duró el cautiverio.
Durante la declaración, que fue genérica y minuciosa, según las fuentes jurídicas consultadas, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 preguntó a Etxebarría si bufetes de abogados de Gran Bretaña y otros países podrían haber intermediado en el pago del rescate, que los propios piratas elevaron a 2,7 millones de euros.