EUROPA PRESS MADRID
El dirigente de los Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre (Grapo) Marcos Martín Ponce acusó ayer a su antiguo compañero en la dirección del grupo terrorista Fernando Silva Sande -expulsado de la banda- de matar a dos vigilantes de seguridad en Vigo (Pontevedra) el 8 de mayo de 2000 y herir a otras cuatro personas durante un atraco a un furgón blindado.
Durante el juicio que comenzó a celebrarse ayer en la Audiencia Nacional y en el que la Fiscalía solicita entre 12 y 155 años de prisión para siete miembros de los Grapo (Fernando Silva Sande, Israel Torralba, Mónica Refojos, Esther González, Marcos Martín Ponce, el líder histórico de la organización, Manuel Pérez Martínez, camarada Arenas, y el jefe del aparato de falsificación de la banda, José Luis Elipe), Martín Ponce aseguró que el ex responsable militar Silva Sande creía que era un "cowboy". "Le gustaba mucho tirar de las escopetas recortadas y agujerear a los guardias de seguridad", aseguró en respuesta a las preguntas efectuadas por la fiscal. "Si le hubieran dejado hubiera acabado con el tercero de ellos", añadió.
Además, Martín Ponce y Mónica Refojos, acusaron a Silva Sande de violar en el año 2000 a una compañera de la organización terrorista. Martín Ponce aportó más datos sobre la agresión sexual y concretó que la víctima fue la novia de Israel Torralba.