El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que no permitirá que por un «truco» de un Ayuntamiento, en referencia al consistorio de la localidad catalana de Vic, haya personas que queden sin asistencia sanitaria o cuyos hijos no puedan acudir a la escuela.
En la rueda de prensa en el Parlamento Europeo, Zapatero fue tajante al rechazar la propuesta de Vic de no permitir el empadronamiento de los inmigrantes en situación irregular.
«El Gobierno de España no va a permitir que se menoscaben los derechos de las personas», insistió tras recordar que España luchó durante décadas para que sus emigrantes gozaran de derechos en el extranjero.
Su Gobierno, según explicó, defiende la inmigración legal y la persecución de quienes trafican con seres humanos, pero «estamos hablando de personas y de derecho inalienables, y el país que presido no va a consentir que por un truco de un ayuntamiento» haya seres humanos y familias que no puedan acceder a los servicios sociales básicos.