EFE MADRID
Agentes de la Ertzaintza han hallado tres escondites con componentes para la fabricación de explosivos en una zona de monte de la localidad vizcaína de Ondarroa. Un zulo fue hallado el jueves por la tarde y los otros dos ayer en una inspección en la que participó Ibon Iparragirre Burgoa, considerado el jefe del grupo de "legales" (no fichados) desarticulado por la Ertzaintza en la operación que comenzó el pasado martes y en la que han sido detenidas siete personas.
En la mañana de ayer la Policía vasca registró un caserío del barrio de Goimendi, en las cercanías del cual se hallaba el segundo escondrijo del "talde" desarticulado.
Además, se encontró un tercer zulo, al parecer una cueva natural, donde Iparragirre depositaba las armas, según fuentes de la investigación.
El primero de los escondites contenía 30 kilos de explosivos, entre nitrato amónico, pentrita y cordón detonante, además de polvo de aluminio, nitrato de aluminio y nitrometano, un reforzante utilizado por ETA durante los últimos años para la fabricación de amonitol, un explosivo con gran capacidad destructiva. En la operación, la Ertzaintza se ha incautado de armas y materiales para fabricar explosivos, presumiblemente bombas-lapa. Además, en la vivienda de Iparragirre, la Ertzaintza se incautó de dos bolsas de marihuana, decenas de bolsas de cocaína preparadas para su venta y cuatro básculas para el pesaje de la droga, materiales habitualmente usados para el tráfico de estupefacientes.
Este grupo está considerado como el autor del atentado contra la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa. Según fuentes de la lucha antiterrorista, el grupo se encontraba en situación "durmiente" al haber perdido el contacto con la dirección de ETA en Francia a raíz de la detención de Garikoitz Azpiazu Txeroki en noviembre de 2008.
Seis presos que cumplen condena en el centro penitenciario de Nanclares de Oca (Álava) por pertenencia a ETA y por varios atentados han anunciado en una carta su "desvinculación por voluntad propia" de la banda terrorista. Los presos -Fernando de Luis Astarloa, Josu García Corporales, Luis María Lizarralde Izaguirre, Andoni Altza Hernández, José Manuel Fernández de Nanclares y José Antonio Hernández Velasco- aseguran que han abandonado ETA y que no han sido expulsados, según publicó ayer "El País".
Los seis condenados aprovechan la carta también para desmentir que otros nueve miembros de la banda terrorista también presos hubieran sido expulsados. Así, precisan en su escrito que José Luis Álvarez Santacristina "Txelis", Kepa Picabea, Joseba Urrusolo Sistiaga, Karmen Gisasola, Iñaki Rekarte Ibarra, Andoni Muñoz Berrio, Valentín Lasarte, Esteban Murillo y Jorge Uruñuela, todos ellos condenados a elevadas penas, "tomaron la decisión de desvincularse" de ETA, aunque la banda anunció públicamente su expulsión después de haber recibido críticas por el mantenimiento de la "lucha armada". efe madrid