EUROPA PRESS WASHINGTON
Zapatero y Obama no tuvieron oportunidad de charlar antes del inicio del Desayuno de Oración y sólo se despidieron brevemente tras su intervención en el acto, sin hablar de la cancelación de la cumbre UE-EE UU programada para finales de mayo en Madrid tras la decisión de Obama de no acudir a ella.
Obama llegó al hotel Hilton de Washington, cuando todos los invitados ya estaban sentados. Un abrazo entre ambos al inicio del acto y una despedida al final fue el único contacto entre ellos. Fue precisamente al término del acto cuando ambos mandatarios mantuvieron una breve charla informal. Obama manifestó a Zapatero, su interés en "continuar desarrollando las buenas relaciones" entre los dos países, informó la Casa Blanca. Además, el presidente estadounidense aseguró que "quiere seguir desarrollando unas buenas relaciones con España, un país con el que se comparten tantos intereses comunes".
Moncloa había informado de que Zapatero y Obama coincidirían unos minutos antes del desayuno en una sala "vip", si bien dejó claro que no se había preparado un encuentro formal, que ya tuvo lugar el pasado 13 de octubre en la Casa Blanca.
Obama en su discurso se refirió a Zapatero como "su querido amigo", agradeció la solidaridad de España con Haití y le pidió que transmitiera "los saludos de EE UU al pueblo español". Ambos, a quienes separaba en la mesa la esposa de Obama, Michelle, sólo se despidieron brevemente.
Una de las anécdotas graciosas del día la protagonizó Zapatero al saludar a la Primera Dama norteamericana, a quien plantó dos besos cuando en EE UU sólo se da uno.