EP/ OTR/PRESS CÁDIZ
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró ayer que ETA pretendía montar una fábrica de bombas en Portugal por lo que apostó por "incentivar" la cooperación con el país vecino, tras la incautación de casi 1.500 kilos de explosivo en Óbidos, donde también se encontraron planos de Madrid, el sur de Andalucía, concretamente de Cádiz y San Fernando (Cádiz), y el norte portugués.
Rubalcaba afirmó que la banda terrorista se encontraba "presionada" en Francia por las fuerzas de seguridad, lo que le obligó a desplazar su aparato logístico. En este sentido, explicó que el Gobierno se planteó la posibilidad de que ETA montara una base logística y operativa en Portugal, tras interceptar diverso material electrónico en Zamora, una base que "ahora por suerte se ha encontrado".
El ministro señaló que cabe formular una "teoría definitiva" sobre que ETA estaba intentando montar una fabrica de bombas en Portugal, "algo que ya no es existe". "Da igual donde estén, en Francia se encontrarán a sus fuerzas de seguridad; en Portugal con sus efectivos y en España a la Policía y a la Guardia Civil, y así una y otra vez", apostilló.
Además, confirmó la existencia de un mapa de San Fernando (Cádiz) sin indicaciones, lo que aseguró que lleva a pensar que ETA pensara en "hacer algo" en Cádiz, aunque destacó que "los 1.500 kilos de explosivos que tenían para hacerlo ya no los tienen". "Fabricas y explosivos ya no le quedan y espero que estos etarras dentro de muy poco los implicados no estén sueltos", añadió el responsable de Interior, que recordó que la casa fue abandonada cuando los terroristas se sintieron "perseguidos".
Importante material incautado
"Siempre se encontraran a los terroristas, no importa donde estén en Francia, Portugal o España", subrayó. De esta manera, Rubalcaba agradeció a Portugal el "excelente trabajo" realizado y anunció que en próximos días se volverá a producir un encuentro con su homólogo portugués, Rui Pereira, para ahondar en las conversaciones iniciadas el sábado en torno al impulso de la colaboración entre ambos países en materia antiterrorista. El titular de Interior también mantuvo informado ayer al presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, de los detalles de la operación desarrollada en Portugal.
Estas declaraciones surgen después de que el pasado sábado se encontrara un piso en la localidad portuguesa de Óbidos, en la que ETA guardaba 1.500 kilos de explosivos -1.330 kilos de nitrato amónico distribuidos en doce bidones y cuatro sacos; 75 kilos de nitrato potásico distribuidos en tres sacos; 40 litros de ácido sulfúrico, pentrita, polvo de aluminio y nitrometano-, la mayor incautación a la banda terrorista en los últimos diez años.
Además, en la vivienda se hallaron, entre otros efectos, varios planos de Madrid, Cádiz y San Fernando; de la zona norte de Portugal y anotaciones de horarios autobuses de Cádiz.
Los agentes también incautaron dos ordenadores portátiles; una carpeta con documentación relacionada con la casa y dos documentos de identificación; una cámara de fotos; una caja de plástico con tres teléfonos móviles con las inscripciones "Madrid", "Portugal" y "Cádiz" y una caja con la inscripción "Mundo" -se corresponde con un tipo de tarifa telefónica-, con una tarjeta SIM prepago. También aparecieron papeles manuscritos sobre circuitos integrados impresos con el anagrama de ETA, y planos de España y Portugal, tres catálogos de instrumentación científica, otra carpeta con varios planos de Portugal y España con anotaciones manuscritas, un mapa de la región de Coimbra.