EFE BILBAO
El atunero Albacán, de la empresa vasca Albacora y con una tripulación de 33 marineros y 3 vigilantes de seguridad, escapó ayer de un ataque de piratas en el Índico, a más de 300 millas de la costa de Kenia, en el que se produjo un tiroteo y el pesquero fue alcanzado con una granada, sin que hubiera heridos.
Según explicó Ricardo García, responsable de la flota atunera de Albacora, el ataque se produjo hacia las ocho de la mañana, hora española, cuando la tripulación avistó, a unas 350 millas de la costa keniana, la "típica" embarcación usada por los piratas, "un bote de entre unos 6 y 9 metros (de eslora), de plástico y de color blanco".
En ese momento, en el atunero congelador de la empresa de Bermeo (Vizcaya) se activó el protocolo establecido para los casos de los ataques piratas y los marineros se refugiaron en zonas seguras de la embarcación y han iniciado la huida.
Poco después se produjo un tiroteo entre los asaltantes y los vigilantes de seguridad embarcados en el atunero "con buen armamento", según el presidente de Albacora, Iñaki Latxaga, en el que hubo intercambios de ráfagas de disparos y en el marco del cual los piratas lanzaron una granada que impactó en la "superestructura" del atunero congelador.
La granada, según comentaron los responsables de Albacora, hizo un agujero en el casco del barco, a la altura de la enfermería, y ha "chamuscado" el recinto en el que penetró, pero el fuego fue apagado en pocos minutos por la tripulación con el uso de los extintores del barco.
Media hora terrible
El buque, cuyo puerto base en España está en Cádiz, consiguió escapar sin que ningún tripulante resultara herido y dos horas después del ataque ya se había alejado de la zona y retornado a su actividad "habitual". "Lo importante es que nadie ha sufrido daños, la seguridad ha funcionado y ha repelido el ataque", destacó el responsable de la flota atunera de Albacora, mientras que el presidente de la empresa se felicitó de que "gracias a Dios, todo ha ido bien" y no se han producido daños personales.
Latxaga comentó que han pasado "media hora terrible, porque no sabíamos qué pasaba" y no podían comunicar con el Albacán después de recibir una llamada de otro barco informando del ataque.