EUROPA PRESS MADRID
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, matizó ayer que el Gobierno español ha pedido al presidente venezolano, Hugo Chávez, "información", más que explicaciones, sobre su presunta cooperación para la colaboración entre ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Así se pronunció en declaraciones a un grupo de periodistas que le acompañaban en su viaje de regreso por el Cáucaso, después de que el miércoles Chávez asegurara que no tiene "que explicarle ni a Zapatero ni a nadie" nada acerca de las acusaciones del auto del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.
En opinión del ministro, cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, indicó el lunes desde Hannover (Alemania) que esperaba de Venezuela una "explicación" tras el auto de Velasco, en realidad se refería a solicitarles información y que colaborasen con la justicia española.
Moratinos reiteró que tanto Chávez como su ministro de Exteriores, Nicolás Maduro, negaron las acusaciones del juez y se mostraron dispuestos a ofrecer toda la información para despejar cualquier duda. Recordaron además que en los últimos años han colaborado con el Gobierno español en asuntos relaciones con ETA.
Ya en Barcelona, Moratinos evitó polemizar con Chávez y afirmó que las autoridades venezolanas han prometido colaborar con la Justicia. Señaló que no se siente desacreditado por Chávez, que el miércoles aseguró que el ministro no le pidió "ninguna explicación" sobre el caso durante la conversación telefónica que mantuvieron. Según Moratinos, se puso en contacto con Chávez y el canciller venezolano, Nicolás Maduro, a quienes pidió información sobre la situación. "Ellos negaron todo tipo de connivencia y prometieron cooperar con la Justicia y las autoridades españolas", explicó. "Hemos hecho lo que teníamos que hacer", defendió, y concluyó: "no voy a entrar en una dialéctica semántica".
"Poner a Chávez en su sitio"
Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, criticó ayer las "amistades peligrosas" del presidente Rodríguez Zapatero y aseguró que hay que "poner en su sitio" a gente como Hugo Chávez y los hermanos Castro porque España es "una democracia".
Sin embargo, el embajador de Venezuela en España, Isaías Rodríguez, considera que el Gobierno de Zapatero ha adoptado una actitud "prudente" y criticó duramente la petición que hizo el PP de que España debería "romper" relaciones diplomáticas con Caracas.