OTR PRESS MADRID
La vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Margarita Robles decidió ayer apartarse de la resolución del expediente de suspensión cautelar que se tramita contra el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, tras ser admitidas contra él, tres querellas en el Tribunal Supremo. Robles negó la enemistad manifiesta que Garzón le atribuyó y dijo abstenerse por el hecho de que ambos ejercieran cargos públicos durante el Gobierno de Felipe González, además de recordar que el juez debió abstenerse de instruir el "caso " según un reciente fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Así se explicó Robles en un escrito remitido a la Comisión Permanente del Consejo que ayer acordó dejar en suspenso su decisión sobre la eventual suspensión cautelar de Garzón hasta que el Pleno del próximo día 24 resolverá las recusaciones planteadas por el magistrado contra varios vocales de este órgano.
Robles decidió abstenerse por "el hecho objetivo de la coincidencia en funciones públicas", dado que Garzón desempeñó el cargo de delegado de Gobierno para el Plan Nacional contra la Droga, mientras la vocal desempeñó el de subsecretaria del Ministerio de Justicia (1993-1994) antes de saber sido nombrada secretaria de Estado de Interior, "cargo al que según varios medios de comunicación de la época aspiraba el señor Garzón Real".
El caso Marey
La vocal añadió en su escrito que el hecho de no haber podido conseguir este puesto, siempre según tales medios, determinó que Garzón "abandonara la política y volviera al Juzgado Central de Instrucción número 5, donde continuó la instrucción de causas que había dejado pendientes".
A algunas de estas causas se refiere una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 6 de enero de 2010 (caso Marey) que, según, recordó Robles en su escrito, "puso de manifiesto que hubiera debido abstenerse -lo que no hizo- en la instrucción de la causa seguida contra personas con las que estuvo en contacto, en el contexto de su cargo en el Gobierno". Añadió que debe aplicarse la doctrina de esta sentencia a su caso, y por ello se aparta.
En el escrito que remitió a la Comisión Permanente, Robles expresó su más "categórico rechazo" a la supuesta enemistad que Garzón le atribuyó.