EFE/EP CARACAS
El avión que tenía previsto repatriar en la madrugada de ayer desde Venezuela a 18 presos españoles condenados por delitos de narcotráfico despegó finalmente desde un aeródromo cercano a Caracas pasadas las 19.45 hora española.
En el avión también viajaron medio centenar de agentes de las Policía Nacional -47 de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y tres de Interpol- encargados de la custodia de los reclusos españoles y que durante el tiempo en el que se hdemoró el traslado permanecieron en una residencia militar.
Fuentes policiales explicaron que el vuelo militar, que tuvo que aplazarse por motivos técnicos, tenía previsto despegar a las 03.00 GMT de un aeródromo venezolano, pero la salida se retrasó una primera vez hasta las 13.00 GMT, por lo que se decidió trasladar a los agentes a una residencia militar. Todos, los agentes y los reclusos, Momentos antes de la anulación del vuelo, policías y reclusos tuvieron que descender del avión cuando se encontraban a bordo y listos para despegar, según fuentes sindicales policiales, quienes precisaron que en ese momento la torre de control venezolana no dio el visto bueno para la salida de acuerdo con el plan de vuelo inicialmente establecido.
Recluidos en barracones
Durante las horas de demora, los agentes españoles fueron alojados en habitaciones con capacidad para entre tres y cuatro personas. Algunos de estos agentes trasladaron a compañeros suyos en España que, aunque el trato recibido es correcto, se les retiró el pasaporte y que permanecieron horas en los barracones sin posibilidad de salir de la residencia militar, informaron las fuentes. Durante las horas de retención, se les dio de comer de forma correcta. Las mujeres además fueron recluidas en barracones aparte. Estas habitaciones disponían de una puerta de salida a una playa y otra que daba a la base militar.