Muerte de Fraga

Hosco, gruñón y enérgico

Número uno en todas las oposiciones a las que se presentó, de niño soñaba con ser marino y en su juventud barajó el sacerdocio

 15:36  
Manuel Fraga.
Manuel Fraga. EFE

SELINA OTERO / VIGO Culto, madrugador y extremadamente puntual. Hosco, gruñón, enérgico e incluso feroz. El mayor de 12 hermanos, nacido en Vilalba, pasó parte de su infancia en Cuba, donde sus padres tenían un negocio próximo a una fábrica de azúcar. Brillante estudiante, doctor en Derecho, Política y Economía, ocupó varios cargos antes de ser nombrado por Franco ministro de Información y Turismo, en 1962. Fue el desembarco definitivo en política. Hasta el final.

Su madre, María Iribarne Dubois, le hablaba en francés y, cuando se enfadaba, le reñía en vasco. Educado entre libros, con mucha disciplina y un profundo sentimiento católico, Fraga Iribarne, Don Manuel y Manolo en su Villalba natal, fue un joven brillante en sus estudios, comprometido con la beneficiencia, incansable lector y tenaz en todas sus facetas: desde profesor a diplomático, de embajador a intelectual, de político a escritor.

El mayor de 12 hermanos, que pasó de niño dos años en Cuba con sus padres emigrantes en la dorada época de la "danza de los millones", se crió en familia en su casa natal de Vilalba (Lugo), junto a su abuela Dolores y su tía Amadora. Estudiante excelente, Fraga se doctoró en Derecho, Política y Economía y ejerció la docencia universitaria en los años cuarenta, al mismo tiempo que proyectaba su futuro político.

El que luego sería el padre fundador del Partido Popular, con un papel crucial para la historia de España durante el Franquismo, la Transición y la propia Democracia, con 23 años, recién finalizada la Segunda Guerra Mundial, accede a la función pública vía oposiciones, con el número uno de su promoción. Al mismo tiempo, y también como cabeza de lista, gana el cargo de letrado en las Cortes Españolas: su primer contacto con la clase política del franquismo. Un año después, sin perder el liderazgo en puntuación y currículum, ingresa en la Escuela Diplomática.

El despegue de su vida política coincide con su matrimonio con María del Carmen Estévez, una compañera de la Facultad de Derecho que en 1948 se convertiría en su esposa.

En la Facultad de Políticas conoció a Carmen Estévez, hija de militar y también de familia numerosa. Fue su única novia y tras cuatro años de relación se casaron en Madrid. Ella dejó la carrera cuando estaba en tercero para dedicarse plenamente a su marido y a la educación de los cinco hijos que tuvo el matrimonio: María del Carmen, José Manuel, Maribel, Ignacio y Adriana.

Culta y excelente ama de casa, liberal en ideas, Carmen Estévez aceptó su papel de madre y se mantuvo siempre en la retaguardia. Poco amiga de los focos, pocas veces se le vio con su marido en actos oficiales y las contadas ocasiones en las que aparecía, se mantenía en un segundo plano, discreta, con sus inseparables gafas de sol.

Tampoco Fraga Iribarne era partidario de mostrar su vida privada, pocas veces hablaba de los suyos en público. Eso sí, los que lo conocen aseguran que, más que otros políticos, intentaba dedicar el máximo tiempo posible a estar con sus hijos y participar en su educación.

Vinculado a la universidad como profesor de ´Teoría de la Sociedad y del Estado´, el vilalbés aficionado a la caza y también a la pesca, ejerció varios cargos hasta que el Generalísimo lo eligió para su equipo. Tras dirigir el Instituto de Cultura Hispánica, ser secretario general de educación y de Asuntos Exteriores de las Cortes, Franco lo nombra ministro de Información y Turismo en el 62. Es el arranque definitivo, el desembarco en un mundo político, ya con 40 años, y casi hasta el fin de sus días. Además de escritor, profesor, intelectual, abogado y economista, el niño de Villalba con raíces también en Manatí (Cuba) que soñaba con llegar a marino e incluso se planteó en serio en su juventud ser cura, se convertiría en político.

Cuando Fraga supo que Franco iba a hacerle ministro, encargó al sastre "tres trajes ministeriales, grises y sobrios", que luego siguió usando en Londres en su etapa de embajador. Lo cuenta él mismo, como anécdota, en su obra ´Memoria breve de una vida pública´.

Turismo fue, según sus palabras, una cartera relativamente fácil, coincidiendo con el despertar de España como destino vacacional. Bajo el famoso eslogan ´Spain is different!´, el ministro gallego impulsó la balanza comercial en este sector: entre 1960 y 1970 el turismo español ingresó 17.000 millones de dólares. Empezaron a entrar divisas aunque también salían muchos emigrantes; España se abría al mundo y los más conservadores recelaban de la poca simpatía que mostraban los extranjeros hacia el régimen franquista. En dicha época inauguró más de 40 paradores en todo el país.

Más controvertida sería la cartera de Información con una nueva Ley de Prensa de 1966, la llamada Ley Fraga, más permisiva que la anterior al eliminar la censura previa. No obstante, coincidió con la dimisión de Miguel Delibes como director del diario El Norte de Castilla, ante el intento de control, el secuestro del ABC y la voladura del Diario Madrid. De esta época es, precisamente, la famosa imagen del baño en Palomares, cuando se quitó el traje para acallar los rumores de contaminación tras caer una bomba nuclear norteamericana. En 1973, tras el polémico caso Matesa, Fraga es nombrado embajador de España en el Reino Unido, donde residirá hasta la muerte de Franco.

Conservador, religioso y protector

¿Estudioso e inteligente a partes iguales? "Eso lo tendrían que decir los demás. Lo que sí afirmo es que he sido bastante estudioso y he tenido bastantes facilidades, nacidas, en parte, de esa familia abierta, que hablaba idiomas y compraba libros". Así se expresaba el político gallego en el libro Fraga y Galicia, de Pilar Falcón.

Era una mente privilegiada y constante. Todo se le daba bien, letras y ciencias, "podría haber sido cualquier cosa" excepto ingeniero porque, según él mismo reconocía, dibujo era lo único en que fallaba. En 1939 ingresó en la Universidad de Santiago, pero convenció a sus padres para que le dejaran irse a Madrid a terminar la carrera. Y así fue. "En aquel entonces yo veía lo mismo el Derecho que la Política que la Economía. Luego todo se especializó. De hecho me atrevo a decir que soy uno de los cofundadores de la etapa actual de la Sociología en España", explica en una de sus numerosas obras bibliográficas.

  HEMEROTECA
  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO

Redes sociales

Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de Levante-emv.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad