05 de abril de 2015
05.04.2015
Operación de rescate

Muere un segundo espeleólogo español en Marruecos

Agentes marroquíes sacaron vivo del fondo del barranco a José Antonio Martínez Jiménez quien, finalmente, falleció

06.04.2015 | 18:59
Muere otro de los espeleólogos
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Martínez y Virués, en el margen superior derecho de la imagen.

Un segundo alpinista de los que se encontraban accidentados en el fondo de un barranco del Atlas marroquí, en la región de Uarzazate, ha muerto este domingo, justo cuando llegaban al lugar siete agentes españoles especializados en rescate de montaña.

Agentes marroquíes, y no españoles, fueron los que sacaron vivo del fondo del barranco ayer por la tarde al montañero español Juan Bolívar Bueno, donde llevaba varios días, dijo a Efe el director del Consejo Provincial de Turismo de Uarzazate, Zubeir Bouhout.

"Fueron elementos de la Protección Civil, apoyados por agentes de la Gendarmería Real, quienes salvaron y rescataron al único superviviente", declaró el director del Consejo Provincial de Turismo de Uarzazate (provincia donde se produjo el accidente).

Bouhout, en contacto permanente con los servicios de rescate marroquíes, añadió además otro detalle: "Los montañeros corrieron un riesgo enorme aventurándose en esa zona sin un guía profesional", dijo.


José Antonio Martínez Jiménez, un inspector de policía de 41 años


La muerte de José Antonio Martínez Jiménez, un inspector de policía de 41 años, se suma a la de Gustavo Virués, un abogado de Cádiz de la misma edad, y sólo queda vivo Juan Bolívar Bueno, también agente de policía y de 27 años.

Aunque se había informado en un primer momento que las labores de rescate no comenzarían hasta el lunes por los riesgos que suponían, los siete agentes de la guardia civil y la policía nacional se pusieron a trabajar con las últimas horas de luz del día y lograron rescatar vivo a Bolívar.



Fuentes diplomáticas españolas dijeron que Bolívar, que se encuentra "físicamente bien", pudo salir del barranco por sí mismo, sin tener que ser llevado a hombros por los rescatadores.

El rescate no podrá hacerse en helicóptero, que no vuelan de noche, y se hará en una ambulancia por las pistas que unen el lugar con la ciudad más cercana, Uarzazate, donde se le espera en una habitación de hospital, dijeron fuentes policiales españolas en Marruecos.

El barranco se encuentra en el término de Tarmest, una aldea bereber dentro de la comuna rural de Iminulauen, en la región de Uarzazate, en la que hay muy pocas carreteras practicables y la mayor parte de la red viaria son pistas por las que pueden pasar solamente mulos o todoterrenos.

Bolívar se encuentra físicamente bien, insistieron las fuentes, pero sufre de hipotermia y de estrés postraumático (ha visto morir a sus dos compañeros), por lo que su reposo es imprescindible.

Las previsiones eran que las tareas de rescate no comenzasen hasta el lunes en la mañana, con la primera luz del día, según habían dicho a Efe tanto los gendarmes marroquíes como fuentes diplomáticas españolas. Las bajísimas temperaturas en esta región montañosa aún con nieve y hielo, más lo accidentado de la orografía convertían el rescate en extremadamente arriesgado.

Sin embargo, los siete especialistas llegados esta tarde desde España tras unas complicadas negociaciones de casi dos días para obtener permiso de Marruecos, se pusieron manos a la obra y lograron sacar a Bolívar.

Al parecer, lo que sí ha sido postergado hasta mañana es el traslado de los cadáveres, en parte por ser menos urgente, y también porque la operación será mucho más compleja y hay que pensar también en la seguridad de todos los que participen en el complejo operativo.

Los cadáveres se encuentran al fondo de un barranco de 400 metros de profundidad, con paredes muy estrechas en algunos puntos y en los que desplazarse es extremadamente difícil.

El equipo de rescate español, que tardó casi 48 horas en obtener el permiso marroquí para entrar y operar en el país magrebí, está formado por cuatro guardias civiles del Servicio de Montaña más tres agentes de los Grupos Especiales de Operaciones de la policía nacional.

Condolencias del presidente del Gobierno

El presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, ha expresado hoy su tristeza por la muerte del espeleólogo español José Antonio Martínez en Marruecos, que se suma a la de su compañero Gustavo Virués.



Rajoy ha mostrado sus condolencias en un mensaje en su cuenta de la red social Twitter en la que lamenta que "desgraciadamente", las noticias que llegan desde Rabat en relación con el rescate de los tres españoles atrapados en el fondo de un acantilado en el sur de Marruecos no son buenas.

"Triste el fallecimiento de José Antonio Martínez. Descanse en paz", señala el jefe del Ejecutivo tras confirmarse la muerte de Martínez.

Rajoy ya había expresado horas antes sus condolencias por la muerte del primero de los espeleólogos, Gustavo Virués, y había mostrado su deseo de un inminente rescate y regreso a España de sus otros dos compañeros.

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